Se trata del niño de 12 años, Tamir Rice, que fue abatido en un parque de Cleveland en octubre de 2014 mientras jugaba con una pistola de juguete.
La historia se vuelve a repetir una vez más. Un policía blanco que mató a un joven negro queda libre de cualquier acusación y por lo tanto no se enfrentará a un juicio, y el crimen quedará impune.
Esta vez se trata del policía responsable de la muerte del niño de 12 años, Tamir Rice, que quedará libre de cargos, según anunció el gran jurado el pasado lunes.
No sólo fue acribillado, sino que los agentes no llamaron inmediatamente a una ambulancia y la hermana y la madre del niño fueron maltratadas en el lugar de los hechos cuando intentaron ayudarle. Todo quedó grabado, como en tantos otros casos.
Mientras decenas de afroamericanos mueren cada año, las protestas crecen, pero las prometidas reformas y cambios en el sistema policial nunca llegan.
José Manuel Rodríguez, Nueva York.
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