En respuesta a la guerra psicológica lanzada por el presidente estadounidense Donald Trump en su red Social Truth, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, se ha burlado del eslogan ‘Haz a Estados Unidos Grande Otra Vez’, utilizado por Donald Trump en su campaña presidencial de 2016, escribiendo que su resultado es: “¡Haz que Estados Unidos pase hambre de nuevo!”.
En este sentido, ha publicado una imagen con estadísticas basadas en informes oficiales de organismos internacionales y de reconocidas instituciones estadounidenses sobre el hambre en EE.UU., con el objetivo de mostrar la verdadera crisis de la sociedad estadounidense.
Las cifras revelan que “unos 47 millones de personas padecen hambre e inseguridad alimentaria en todo EE.UU.”, lo que significa que “uno de cada ocho ciudadanos estadounidenses se acuesta por la noche con el estómago vacío”.
“Unos 16 millones de niños estadounidenses son víctimas de la pobreza estructural y de la crisis del costo de vida, y el hambre constituye un problema en todas las ciudades del país”, ha precisado.
🔴Qalibaf se burla del eslogan electoral de Trump
— HispanTV (@Nexo_Latino) August 24, 2026
▶️ El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, se burló del eslogan electoral de Trump y escribió:
📑 ¡Hagamos que Estados Unidos pase hambre de nuevo!https://t.co/1omBoDMGU6 pic.twitter.com/wylovxGYoR
Trump no puede compensar sus fracasos contra Irán difundiendo información falsa
Dirigiéndose a Trump, también el jefe de la delegación negociadora de Irán ha subrayado que, bajo la luz de dichas cifras, “no se pueden ocultar las derrotas con afirmaciones falsas”.
La reacción se produjo después de que Trump compartiera un breve extracto editado de las declaraciones de Qalibaf durante una reunión con empresarios iraníes e iraquíes, presentándolo como si el parlamentario iraní hubiera dicho: “Tenemos hambre y no tenemos la capacidad de resistir”.
Sin embargo, en su discurso completo, Qalibaf no describía el hambre como la situación actual del pueblo iraní. Más bien, hacía hincapié en la necesidad de fortalecer la economía y prevenir las dificultades económicas como parte de lo que describió como una guerra económica y cognitiva.
Qalibaf afirmó en la reunión que Estados Unidos e Israel, tras fracasar en su intento de alcanzar sus objetivos contra Irán e Irak por la vía militar, han recurrido a la guerra cognitiva y económica, describiendo a los empresarios como los “soldados y comandantes” en ese frente.
Por lo tanto, el contexto completo demuestra que el fragmento que Trump compartió formaba parte de un argumento más amplio sobre la necesidad de evitar que las presiones económicas y sobre el sustento debilitaran a la sociedad bajo presión externa, en lugar de una afirmación de que el pueblo iraní era incapaz de resistir dicha presión.
El domingo, Qalibaf destacó que la presión económica de EE.UU. contra Irán se ha convertido en “un bumerán” contra la propia economía estadounidense.
El jueves, Trump, anunció una nueva ofensiva económica contra Irán, que ha descrito como un “Día D” y la mayor operación de este tipo emprendida contra un país, con el objetivo de cortar las vías de financiación de Teherán y someterlo a un “aislamiento sin precedentes”.
Washington amenazó además con represalias económicas contra cualquier país, empresa o entidad financiera que contribuya a mantener los flujos de dinero hacia Teherán.
En reacción, el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, aseguró que la guerra económica de Trump está abocada al fracaso, recordando que anteriores presidentes estadounidenses como Barack Obama también plantearon medidas de asfixia económica que no dieron resultado.
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