El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el miércoles en su red social Truth Social, al reiterar su retórica y mientras había agredido a Irán en plena negociación: “Nadie le ha brindado a la República Islámica de Irán una mejor oportunidad para llegar a un acuerdo que yo. Trágicamente para ellos, no la han aprovechado”.
Trump, sometido a una fuerte presión de la opinión pública mundial y estadounidense, así como del Congreso, por las consecuencias de la agresión contra Irán, a las puertas de las elecciones de mitad de mandato, señaló en su publicación que emprenderá contra Irán “la operación económica más devastadora que se haya llevado a cabo jamás contra ningún país”.
Mientras Washington lleva años imponiendo sanciones unilaterales contra Irán, Trump alegó que “se tratará de una guerra económica y un aislamiento sin precedentes”.
⚠️▶️ Trump anuncia una “operación económica devastadora” contra Irán tras no lograr sus objetivos militares
— HispanTV (@Nexo_Latino) August 20, 2026
🔽 Trump anunció una “operación económica devastadora” contra Irán y afirmó que el país está al borde del colapso, tras asegurar que sus Fuerzas Armadas fueron destruidas. pic.twitter.com/RQzjwUdHVH
El presidente estadounidense, al intentar justificar su agresión contra Irán y presentar supuestos logros derivados de ella, reiteró sus alegatos y sostuvo que “su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea está destruida, sus fábricas militares son ahora escombros, su moneda no vale nada y su país pende de un hilo”.
Trump, enfurecido por la derrota en el campo militar frente a Irán y por la prolongación de esta agresión injustificada debido a la resistencia de la nación iraní advirtió que cualquier país que permita a la República Islámica eludir las sanciones enfrentará fuertes repercusiones económicas. “Hoy también anuncio que cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen algún tipo de ayuda a Irán, se enfrentará a enormes consecuencias económicas”, señaló.
Mientras los aliados de Washington no acompañaron a Estados Unidos en su agresión injustificada contra Irán, el presidente estadounidense indicó que “contrabando de petróleo, líneas de intercambio, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques, empresas fachada: todo esto debe terminar ya mismo. Ustedes saben quiénes son”.
En este sentido, el presidente estadounidense dijo que Washington necesita que todos sus aliados “se unan a Estados Unidos para aislar y derrotar la amenaza iraní”.
Asimismo, mientras Washington lleva décadas aplicando una política hostil de presión económica y sanciones contra el pueblo iraní, Trump, en alusión a la batalla de Normandía y a la operación conocida como “Día D” (D-Day), alegó que “este será un Día D económico decisivo, y necesitamos que todos nuestros se unan a Estados Unidos para aislar y derrotar la amenaza iraní”.
El presidente estadounidense continuó con su retórica y, al insultar al pueblo iraní, remarcó que “estos maníacos están contra las cuerdas, y estas medidas históricas los paralizarán y acabarán con su capacidad para propagar el terrorismo por todo el mundo. Irán nunca tendrá un arma nuclear”.
Después de dos rondas de guerra y varias rondas de negociaciones indirectas, Irán y Estados Unidos alcanzaron un memorando de entendimiento mediado por Pakistán destinado a reducir las tensiones y avanzar por la vía diplomática. Sin embargo, este entendimiento nunca llegó a aplicarse y Washington ha adoptado una postura contradictoria entre la negociación y la presión.
Trump ha afirmado en reiteradas ocasiones haber obtenido la victoria en esta agresión injustificada e incluso que el estrecho de Ormuz está “abierto”, mientras Irán mantiene el control de esta vía marítima estratégica para su defensa.
Las afirmaciones de Trump y de su gobierno se producen mientras la confusión se ha convertido en una de las principales debilidades de la política exterior de la Administración Trump hacia Irán. Algunos medios también han señalado la ausencia de un “objetivo estratégico fijo” como uno de los principales factores de esta confusión.
Las acciones contradictorias de Trump ponen de manifiesto que busca, sobre todo, construir un relato en torno a su supuesta victoria en la agresión injustificada contra Irán; una política que, en la práctica, ha profundizado la desconfianza de Teherán y ha llevado a Washington a incumplir reiteradamente sus compromisos en acuerdos firmados por el propio presidente estadounidense.
Los esfuerzos de Washington por transmitir la idea de que Irán se ha debilitado en los ámbitos económico e incluso militar, para después generar expectativas con el fin de obligar a Teherán a aceptar un acuerdo desde una posición desigual, responden a un cálculo que las autoridades iraníes han rechazado en reiteradas ocasiones.
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