• La sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Tehéran.
Publicada: sábado, 1 de agosto de 2026 22:15

Irán reafirma la legítima defensa por todos los medios de sus derechos y seguridad frente a las amenazas de EE.UU. y avisa que mantendrá su respuesta disuasiva.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán ha emitido este sábado por la noche un comunicado en el que denuncia los continuos ataques y el bloqueo naval impuesto por Washington como una violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas. 

Ante ello —la nota subraya— Teherán ejercerá su “derecho inherente a la legítima defensa” frente a las agresiones de Estados Unidos, empleando “todos los medios” disponibles para salvaguardar su soberanía e integridad territorial y reafirma la continuidad de la respuesta por parte de las fuerzas armadas iraníes a las acciones estadounidenses.

Bloqueo naval y ataques salvajes

La nota diplomática tilda el cerco marítimo estadounidense contra los puertos iraníes como “acto agresivo” según la resolución 3314 de la ONU y una infracción del artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que denuncia los “ataques salvajes” contra infraestructuras civiles y militares, así como la presión económica ilegal, que han persistido durante los últimos 15 meses pese al memorando firmado en junio para poner fin a las hostilidades.

Mientras el enemigo estadounidense continúe el bloqueo marítimo contra los puertos y la navegación comercial iraní, lance ataques salvajes contra distintas zonas del país, intensifique la presión económica y las amenazas ilegales, las fuerzas armadas valientes de nuestro país seguirán asestando golpes defensivos con toda su capacidad”, avisa la Cancillería iraní

 

Argumentos jurídicos y críticas al Consejo de Seguridad

La Cancillería ha cuestionado la actuación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) y ha reclamado una respuesta ante las acciones de Estados Unidos contra la nación iraní.

En este sentido, el comunicado recoge que las acciones agresivas de EE.UU. contra Irán durante los últimos 15 meses reúnen claramente las tres características de “amenaza contra la paz y la seguridad internacionales”, “quebrantamiento de la paz y la seguridad internacionales” y “acto de agresión”, que, conforme al artículo 39 de la Carta de la ONU, obligan al Consejo de Seguridad a intervenir para detener los actos de agresión y exigir cuentas a los agresores.

Asimismo, ha criticado la falta de actuación del Consejo de Seguridad frente a las acciones de Washington y del régimen sionista y ha lamentado que el secretario general de la ONU se haya limitado, según el comunicado, a emitir declaraciones ambiguas.

“El Consejo de Seguridad de la ONU, al igual que durante la guerra impuesta de ocho años por el régimen baasista de Irak contra Irán, no ha adoptado hasta ahora ninguna medida eficaz para cumplir con su responsabilidad legal frente a las agresiones de EE.UU. y del régimen sionista. Lamentablemente, el secretario general de la organización tampoco ha realizado ninguna acción significativa, más allá de algunas declaraciones ambiguas y de doble sentido”, reza en el texto.

¿Por qué EEUU ataca a Irán?

La Cancillería iraní ha sostenido que la ofensiva estadounidense responde a la resistencia de Irán frente a las presiones de Washington y a su defensa de la independencia nacional.

En este sentido, el comunicado señala que “la administración estadounidense recurrió primero a la ya desacreditada mentira de impedir que Irán obtenga una bomba nuclear como pretexto para la agresión militar contra Irán y, al mismo tiempo, invocó excusas ridículas como hacer frente a una amenaza inminente de Irán y una operación preventiva en defensa de Israel para justificar sus crímenes”.

Asimismo, el Ministerio ha afirmado que la actual ofensiva constituye la continuación de décadas de hostilidad estadounidense contra Irán. En este sentido, señala que “la única razón de la agresión militar estadounidense-sionista contra Irán es la insistencia del pueblo iraní en su independencia y soberanía nacional”.

En este contexto, la Cancillería iraní ha denunciado que la nueva ofensiva estadounidense contra Irán comenzó bajo el pretexto de los supuestos incidentes relacionados con tres buques en el estrecho de Ormuz, y ha considerado que estos hechos fueron utilizados para justificar la violación de la soberanía iraní.

El comunicado señala que “utilizar los supuestos incidentes de tres buques del 8 de julio como pretexto para atacar a Irán fue el colmo de las mentiras del Gobierno estadounidense y de algunos de sus aliados regionales para justificar el incumplimiento de sus compromisos y la violación de los derechos soberanos de Irán en el estrecho de Ormuz”.

Asimismo, Teherán ha sostenido que el intento de utilizar la ruta sur del estrecho, considerada por Irán insegura e ilegal, tenía como objetivo debilitar el memorando del fin de la guerra y encubrir movimientos militares.

El texto afirma que “la insistencia de EE.UU. y algunos de sus socios regionales en hacer pasar los buques por la ruta sur insegura e ilegal no solo buscaba neutralizar el artículo 5 del memorando y obstaculizar el cumplimiento de los compromisos de Irán, sino que en realidad servía como cobertura para actividades y movimientos militares”.

Relaciones con los países de la región 

El Ministerio también ha lanzado un mensaje a las naciones del Golfo Pérsico, instándoles a no facilitar su territorio a la coalición estadounidense-israelí. Advierte que los "golpes defensivos" de Irán contra los orígenes de los ataques ilegales no deben ser interpretados como agresiones contra esos países, sino como parte de su derecho a repeler la agresión extranjera.

“La República Islámica de Irán, tal como ha reiterado en numerosas ocasiones, no tiene ninguna hostilidad con los países de la región y desea relaciones amistosas basadas en el respeto mutuo y la buena vecindad con todos los países de la costa sur del Golfo Pérsico”, reitera el comunicado.

Compromiso con la resistencia

El comunicado concluye reafirmando la determinación de la República Islámica, bajo el liderazgo del ayatolá Seyed Moytaba Jameineí, de proseguir su “defensa épica” con el respaldo del pueblo, las Fuerzas Armadas y una diplomacia inteligente. Subraya que esta lucha no es solo por la soberanía iraní, sino por los principios fundamentales del derecho internacional y los valores humanos frente al “colonialismo brutal” de Washington y Tel Aviv.

“La República Islámica de Irán continuará defendiendo firmemente la dignidad y la independencia nacional frente al ataque salvaje y desenfrenado de la coalición del mal estadounidense-sionista”, asevera la Cancillería iraní.

Estados Unidos renovó en julio sus ataques aéreos mortales contra Irán desde sus bases en países del Golfo Pérsico, violando el memorando de entendimiento de Islamabad acordado en junio con la República Islámica con miras a poner fin definitivo a la guerra.

La respuesta iraní fue inmediata y recíproca, con ataques a objetivos estratégicos estadounidenses en toda Asia Occidental.

De hecho, la represalia iraní a un ataque estadounidense contra la isla de Qeshm apuntó a una base aérea que ocupa Washington en Jordania, causando la destrucción de tres cazas F-35 y daños a otros tres.

mnj/ncl