• El jefe del Ejército iraní, el general de división Amir Hatami.
Publicada: viernes, 10 de julio de 2026 9:07

El Ejército de Irán ha elogiado la histórica participación popular en la ceremonia de despedida del Líder mártir, asegurando el compromiso con seguir con firmeza su camino.

En un mensaje publicada este viernes, el comandante en jefe del Ejército de Irán, el general de división Amir Hatami, ha agradecido la histórica participación del pueblo iraní, así como del pueblo del país amigo y vecino de Irak y de otros países islámicos en la ceremonia de despedida del Líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamanei, para expresar su repudio por este gran crimen histórico cometido por los impotentes enemigos, y renovar su lealtad al Líder mártir.

“La presencia multitudinaria e inconmensurable del noble pueblo de Irán, de los musulmanes y de los hombres libres del mundo en la ceremonia de despedida y funeral del cuerpo inmaculado del Líder mártir de la Revolución y de su honorable familia, trazó una luminosa epopeya del vínculo inquebrantable entre la nación y los ideales que, con la sangre de los mártires, especialmente del Imam y Líder mártir de la Revolución, han adquirido un carácter de eternidad”, ha aseverado.

El comandante iraní ha calificado “el camino del Líder mártir” como “un manantial que, gracias a la determinación y la voluntad de este pueblo, seguirá fluyendo sin cesar”.

“Es un camino cimentado en los pilares de la verdad, la justicia y la resistencia, cuya luz ninguna conspiración ni maniobra del enemigo podrá apagar”, ha destacado.

 

Ha subrayado que “la República Islámica de Irán, tal como lo atestigua su gloriosa historia, resurgirá como el fénix de las pruebas más difíciles, con una determinación aún más firme y un paso más decidido para continuar su camino”. “Esta vez también, con un esfuerzo redoblado, hará realidad los ideales del Imam mártir de la Revolución y dará continuidad al camino de la dignidad, la independencia y la firmeza”, ha agregado.

El ayatolá Seyed Ali Jamenei, fue asesinado, junto con cuatro miembros de su familia, el 28 de febrero, el primer día de la guerra de agresión de 40 días librada por Estados Unidos y el régimen israelí contra Irán.

El Líder mártir de Irán fue sepultado el jueves en el santuario sagrado del Imam Reza (P) en la ciudad de Mashad, tras una semana de actos fúnebres en Irán e Irak.

Millones de iraníes participaron en las ceremonias fúnebres y el funeral del Líder mártir que se celebraron en las ciudades de Teherán, Qom y Mashad.

Por su parte, Irak registró el miércoles una epopeya histórica en el funeral del Líder mártir de Irán, con más de 10 millones de dolientes que participaron en las procesiones fúnebres celebradas en Nayaf y Kerbala. 

Según una estimación preliminar de la agencia de noticias iraní Fars, entre 41 y 43 millones de personas asistieron durante seis días a las ceremonias fúnebres del Líder mártir de la Revolución Islámica, celebradas en Irán e Irak, lo que marca “el funeral más grande de la historia”.

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