• El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai.
Publicada: jueves, 9 de julio de 2026 22:39

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán destacó el último adiós al Líder mártir como “la continuidad de una cadena inquebrantable de fe y martirio”.

Esmail Baqai publicó este jueves un emotivo mensaje en su cuenta de la red social X con motivo del último adiós al ayatolá Seyed Ali Jamenei, en el que combinó referencias poéticas de Saadi y Rumi con una exaltación de la figura del Líder mártir como símbolo de resistencia y fe inquebrantable.

“Hoy, Irán despide a su ‘líder mártir’ hasta su morada eterna y lo entrega a Ali ibn Musa al-Reza (P)”, escribió el vocero en momentos en que se lleva a cabo el funeral masivo en el santuario del Imam Reza (P) en la ciudad iraní de Mashad, donde el ayatolá Jamenei recibirá santa sepultura.

El portavoz profundizó en el significado del martirio en la cultura islámica. “En nuestra cultura islámica, el martirio no es el fin de la vida, sino el comienzo de otra existencia; es liberarse de los estrechos confines de la tierra y unirse a la vasta extensión de la proximidad divina. Desde la perspectiva de esta escuela de pensamiento, el mártir no está ausente del mundo, sino que, por promesa de Dios, está ‘vivo’ y sustentado por su Señor. Así, el martirio no es la conclusión del viaje de un combatiente, sino la cima de su camino y el momento de la unión con el Amado Eterno”, afirmó.

 

El portavoz subrayó que el cuerpo del Líder mártir descansa sobre los hombros de un pueblo que “durante años se ha mantenido firme ante la tempestad de los acontecimientos, manteniendo esta tierra unida y poderosa frente a todo tipo de agresiones”.

“La caravana de mártires, desde Karbala hasta hoy, es una cadena inquebrantable en la historia de la fe y la búsqueda del honor; una cadena cuyos eslabones son la continuación del mismo camino rojo y del mismo pacto eterno con la verdad”, enfatizó Baqai, citando una expresión árabe que remite a la fidelidad absoluta a los principios del Islam.

El diplomático concluyó su mensaje resaltando la magnitud sin precedentes de la ceremonia fúnebre, considerada la más multitudinaria de la historia reciente de Irán.

La ceremonia en Mashad pondrá fin a varios días de homenajes que comenzaron en Teherán y Qom, y continuaron en Irak, donde millones de personas participaron en las procesiones fúnebres.

El Líder mártir, junto con los de cuatro miembros de su familia —su hija, su yerno, su nieta y su nuera— cayeron mártires el 28 de febrero durante la reciente guerra de agresión estadounidense-israelí contra el país.

Después de Teherán y Qom, se celebró una histórica ceremonia de despedida en la ciudad iraquí de Nayaf, donde se encuentra el santuario del primer Imam chií, el Imam Ali (P), así como en Karbala, donde se ubican los santuarios del tercer Imam chií, Imam Husein (P), y de su hermano el Hazrat Abás (P), con motivo de los actos conmemorativos.

ncl