• Banderas rojas de la venganza en manos de los asistentes en la ceremonia de fúnebre del Líder mártir de Irán, plaza Azadi, Teherán, 6 de julio de 2026.
Publicada: lunes, 6 de julio de 2026 16:52

El vicepresidente de Irán ha afirmado que castigar a los asesinos del Líder mártir constituye un deber soberano, y que se cumplirá con racionalidad estratégica.

El primer vicepresidente de Irán, Mohamad Reza Aref, ha publicado este lunes un mensaje en la red social X para referirse a la demanda nacional de justicia expresada por las enormes multitudes de dolientes durante la procesión fúnebre del Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de varios miembros de su familia, quienes fueron martirizados en un ataque terrorista perpetrado por Estados Unidos y el régimen israelí el 28 de febrero de 2026.

Ha señalado que esas consignas reflejan la legítima exigencia del pueblo iraní de que los responsables de dicha brutalidad rindan cuentas.

La legítima exigencia de la nación de castigar a los asesinos, expresada durante la épica procesión fúnebre, es una demanda legítima y está en consonancia con los principios internacionales del derecho a la legítima defensa”, ha afirmado Aref.

Asimismo, ha añadido que “el ejercicio del derecho de la República Islámica de Irán a imponer un castigo definitivo a los autores de este crimen constituye un deber soberano que se cumplirá con racionalidad estratégica”.

Millones de personas participaron en las históricas ceremonias fúnebres celebradas en Teherán en honor al Líder mártir, y numerosos asistentes reclamaron justicia para los autores de lo ocurrido.

Tras las ceremonias del lunes en Teherán, la procesión fúnebre continuará el martes en la ciudad santa de Qom. El miércoles se celebrarán ceremonias especiales de despedida y funeral en las ciudades santas de Nayaf y Karbala, antes de que el funeral final y el sepelio tengan lugar el jueves en el santuario del Imam Reza (la paz sea con él), en Mashhad.

Según las autoridades iraníes, la concentración constituye la mayor reunión pública de la historia contemporánea del país.

El Líder de la Revolución Islámica fue asesinado en ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra su residencia el 28 de febrero, cuando ambos regímenes lanzaron una agresión militar no provocada contra Irán en medio de las negociaciones entre Teherán y Washington para resolver los asuntos pendientes.

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