• El jefe del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, durante una sesión virtual del Parlamento, 31 de mayo de 2026.
Publicada: domingo, 31 de mayo de 2026 11:48

El presidente del Parlamento iraní ha afirmado que Irán no confía en las promesas de sus adversarios y ha advertido que no aprobará acuerdos sin garantizar sus derechos.

Los soldados del frente de la lucha diplomática no tienen ninguna confianza en las palabras ni en las promesas del enemigo. Lo que nos importa son los logros tangibles que debemos alcanzar antes de cumplir con nuestros propios compromisos. Hasta que no estemos seguros de que se han garantizado los derechos de la nación iraní, no aprobaremos ningún acuerdo”, ha declarado este domingo el presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, durante una sesión virtual del Parlamento celebrada este domingo.

El presidente del Legislativo ha subrayado que los logros alcanzados en el ámbito militar deben traducirse en resultados políticos y jurídicos a través de la diplomacia. 

Asimismo, ha destacado que la unidad nacional constituye uno de los principales factores para afrontar los desafíos actuales y ha recordado que el enemigo busca crear divisiones y socavar la cohesión del país mediante presiones económicas y campañas mediáticas.

Qalibaf ha sostenido que “el factor más importante de la victoria en esta guerra es la cohesión y la unidad”, y ha afirmado que la resistencia del pueblo iraní, junto con la capacidad defensiva de las Fuerzas Armadas, ha desempeñado un papel fundamental frente a las amenazas externas.

 

El jefe del Parlamento ha señalado además que la actual lucha se desarrolla en cuatro frentes: el militar, el de las calles, el diplomático y el de servicio a la población. En ese sentido, ha afirmado que “el trabajo de la diplomacia es convertir estas victorias en logros políticos y jurídicos”.

Por otra parte, ha advertido que los adversarios de Irán intentan compensar sus fracasos militares mediante la presión económica y la campaña mediática para generar diferencias internas y debilitar la unidad nacional. 

Sin embargo, ha sostenido que la cohesión del pueblo iraní ha sido uno de los factores que ha impedido alcanzar esos objetivos.

Qalibaf también ha llamado a evitar las “diferencias políticas estériles” y ha subrayado la necesidad de preservar la unidad nacional frente a los intentos de división. Asimismo, ha recordado que incluso las discrepancias legítimas no deben convertirse en confrontación o discordia dentro de la sociedad.

En el ámbito interno, el presidente del Parlamento ha afirmado que el Gobierno se encuentra en la primera línea de gestión de los problemas y desafíos del país, por lo que necesita la cooperación de todas las instituciones, incluido el Parlamento. En ese sentido, ha destacado la importancia de la coordinación entre los distintos poderes del Estado.

Asimismo, ha instado a las comisiones parlamentarias a priorizar la estabilidad económica, la reducción de la inflación, la gestión de la liquidez, así como el impulso a la producción y al empleo, con el objetivo de responder a las principales necesidades de la población.

Finalmente, ha reiterado que la defensa de los derechos del pueblo iraní, la cooperación entre las instituciones y la preservación de la unidad nacional seguirán siendo elementos fundamentales para afrontar los desafíos actuales y futuros.

El 28 de febrero, la agresión criminal estadounidense-israelí contra Irán comenzó con ataques aéreos que asesinaron a altos funcionarios y comandantes iraníes. Las fuerzas iraníes respondieron lanzando un centenar de operaciones con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en toda la región.

El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego temporal entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Teherán ha dejado claro que no cederá a las presiones de Washington y responderá con firmeza a cualquier mínima agresión de los adversarios.

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