“Todos saben que Trump miente. Si amenaza con bombardear a Irán, es solo porque sabe que ya ha fracasado”. Así reaccionan en las calles de la capital, Teherán, donde los ciudadanos se congregan por centésima trigésima séptima noche consecutiva desde el inicio de la guerra impuesta por EE.UU. e Israel.
Aunque Trump ha proclamado victoria hasta en 39 ocasiones, la realidad sobre el terreno desmiente su discurso. Para los ciudadanos aquí reunidos, esta agresiva retórica no es más que un juego mediático.
La violación sistemática de los compromisos internacionales por parte de Estados Unidos ha erosionado cualquier atisbo de confianza.
La movilización de esta noche deja claro que, para los iraníes, la soberanía nacional no es negociable. Ante la hostilidad exterior, la respuesta de esta nación se fundamenta en la unidad social y en el respaldo absoluto a sus sistemas de defensa.
Nargues Fallah, Teherán
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