“La Conferencia de Revisión del TNP fracasó por tercera vez consecutiva debido al obstruccionismo de Estados Unidos y sus aliados”, ha afirmado este sábado la representación de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un mensaje publicado en la red social X, en el que además ha advertido que el tratado “no tiene futuro” sin avances reales hacia el desarme nuclear global.
U.S. Excessive Demands Push the NPT into Free Fall
— I.R.IRAN Mission to UN, NY (@Iran_UN) May 23, 2026
The NPT Review Conference failed for the third consecutive time due to obstructionism by the United States and its allies.
Iran’s warning: Without nuclear disarmament, no future can be envisaged for the NPT.
De acuerdo con la Asociación para el Control de Armas, con sede en Washington, el fracaso se produjo en parte porque la delegación estadounidense intentó utilizar la conferencia como plataforma para negociaciones complejas relacionadas con el programa nuclear iraní.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán. Asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructura civil y, en respuesta, las fuerzas iraníes realizaron 100 oleadas de operaciones militares contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región de Asia Occidental.
El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego temporal negociado por Pakistán. Irán y Estados Unidos mantuvieron una ronda de intensas conversaciones en Islamabad el 11 de abril con el objetivo de alcanzar un acuerdo permanente, pero estas concluyeron tras 21 horas sin avances significativos. Irán denunció las “exigencias excesivas” de Washington y su insistencia en posturas irrazonables.
La disputa fundamental sobre el enriquecimiento de uranio persiste: Estados Unidos exige un “enriquecimiento cero”, mientras que Irán mantiene su derecho a enriquecerlo para uso civil.
El 13 de junio de 2025, el régimen israelí y Estados Unidos imusieron otra guerra de 12 días contra Irán y atacaron las instalaciones militares, nucleares y civiles en Irán, lo que dejó unos 1100 muertos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, alegó que la ofensiva tenía como objetivo impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear.
El mandatario ha amenazado repetidamente con reanudar los ataques contra Irán, dirigidos específicamente contra centrales eléctricas y puentes iraníes, si Teherán no “acepta” sus condiciones para un acuerdo, que incluyen la “reapertura” del estratégico estrecho de Ormuz y la entrega de sus reservas de uranio enriquecido.
Irán, sin embargo, sostiene que su programa nuclear tiene exclusivamente fines civiles y pacíficos y hasta el momento, se ha negado categóricamente a reincorporarse al proceso a menos que Estados Unidos levante el bloqueo ilegal que ha impuesto a los buques y puertos iraníes. Teherán también ha afirmado que, mientras el bloqueo siga vigente, no tiene intención de reabrir el estrecho.
Irán es un miembro fiel del Tratado sobre la No Proliferación (TNP) de las Armas Nucleares, que obliga a los Estados firmantes a permitir inspecciones de sus instalaciones nucleares por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la ONU.
La Conferencia de Revisión del TNP es una reunión diplomática que se celebra cada cinco años bajo el marco del TNP, firmado en 1968 y en vigor desde 1970, con el objetivo de evaluar la aplicación del tratado, promover el desarme nuclear y reforzar los mecanismos internacionales para impedir la expansión de armas atómicas.
Washington y Teherán mantuvieron fuertes desacuerdos desde la apertura de la conferencia el pasado 27 de abril. Mientras la delegación estadounidense acusó a Irán de mostrar “desprecio” por sus compromisos bajo el tratado, la República Islámica denunció que los ataques estadounidenses e israelíes contra sus instalaciones nucleares constituyen una violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU.
En los discursos de clausura de la conferencia, Estados Unidos describió a Irán como un “violador prolífico del tratado” y afirmó que Teherán pasó el encuentro “eludiendo responsabilidades por sus grotescas violaciones”. La delegación iraní, por su parte, respondió arremetiendo contra Washington y sus aliados por llevar a cabo una “campaña implacable” destinada a legitimar sus “ataques ilegales” contra el país y sus instalaciones nucleares.
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