El jefe de desarrollo de la ONU advirtió que las consecuencias del conflicto incluyen interrupciones en el suministro de combustible y fertilizantes. Alexander De Croo señaló además que la inseguridad alimentaria alcanzará su punto máximo en los próximos meses.
Gran parte del fertilizante mundial se produce en Asia Occidental y cerca de un tercio del suministro global transita por el estrecho de Ormuz. Organismos como el Banco Mundial, el FMI y el Programa Mundial de Alimentos ya habían alertado de que la guerra elevará los precios de los alimentos y agravará la situación de las poblaciones más vulnerables.
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