En un discurso ofrecido con motivo del 43.º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica en Teherán (capital), Raisi ha dicho este viernes que las políticas de Irán no dependen de lo que pasa en los diálogos de Viena (capital austriaca) y las decisiones de las Naciones Unidas en Nueva York (EE.UU.).
“En la política exterior, miramos a todos los países de forma equilibrada. Ponemos esperanzas en todas las zonas del país y nunca ponemos ninguna esperanza en Viena y Nueva York”, ha recalcado.
Raisi también ha considerado imprescindible prestar especial atención a todos los países en la política exterior, en particular a los vecinos de Irán en la región de Asia Occidental.
Al mismo tiempo, ha asegurado que la República Islámica confía en su propia gente. “Estoy decidido a no dejar que la más mínima injusticia inquiete a nuestra querida gente”, ha subrayado.
Constantes complots enemigos contra Revolución Islámica en 43 años
En otro momento de su discurso, Raisi ha denunciado los constantes complots contra la Revolución Islámica durante las últimas cuatro décadas; a pesar de ello, ha proseguido, todas sus conspiraciones fracasaron y la voluntad del pueblo iraní “se convertirá en realidad”.
Del mismo modo, el jefe del Ejecutivo persa ha puesto énfasis en que la Revolución Islámica busca la justicia y está en contra de la corrupción y la opresión; es más, se basa en la religión y la voluntad del pueblo y ha traído moralidad, racionalidad y justicia.
Conforme ha destacado el mandatario, la justicia y la independencia son dos factores importantes de la Revolución Islámica, cuya prioridad es luchar contra la opresión y la corrupción.
“El régimen opresor [de Pahlavi] fue la manifestación de la dependencia, tiranía, dictadura, sumisión a regímenes dominadores y estuvo involucrado en todo tipo de corrupción y opresión […] La Revolución Islámica vino para derrocar este régimen corrupto y establecer un sistema basado en la religión y en […] la independencia, libertad y la República Islámica”, ha declarado.
Irán no acepta la dominación, ni oprime a nadie
El presidente de Irán también ha resaltado que la Revolución Islámica tiene lemas que nunca serán obsoletos: Libertad, moralidad, racionalidad, independencia, dignidad nacional, hermandad, negación de la dominación y opresión, y justicia.
“No aceptamos la dominación, no oprimimos a nadie”, ha sostenido Raisi para luego insistir en que valores son fijos en el sistema de la República Islámica de Irán y no cambian.
Asimismo, ha hecho alusión al progreso de Irán en el camino de la independencia y ha añadido que, hoy en día, todo el mundo sabe que “el país más independiente en la Tierra es la República Islámica de Irán”.
Según ha puntualizado Raisi, a parte de la independencia política, es necesario tomar las medidas necesarias para desarrollarse en la independencia económica, objetivo para el que se ha comprometido en hacer todo lo posible.
Con marchas y desfiles en autos y motos los iraníes están celebrando este viernes el 43.º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica en más de 1500 ciudades del país persa.
Las marchas del 11 de febrero son la culminación de un periodo de diez días de la fiesta nacional, llamado “Década de Alba”, que va desde el 1 de febrero, cuando regresó del exilio del Imam Jomeini (que en paz descanse), hasta la victoria definitiva de la Revolución Islámica, entonces 11 de febrero de 1979, que puso fin a la monarquía Pahlavi, apoyada por Estados Unidos.
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