• El representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mayid Tajt Ravanchi. (Foto: IRNA)
Publicada: martes, 23 de noviembre de 2021 3:34

Irán denuncia que el comercio ilegal de las armas pequeñas y ligeras contribuye no solo a violencia sino también al crimen y el terrorismo organizado en el mundo.

“Compartimos las preocupaciones sobre las consecuencias humanitarias, socioeconómicas y de seguridad del tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras y su desvío a destinatarios no autorizados”, ha expresado el representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mayid Tajt Ravanchi, en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General para la Evaluación del Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas contra la Trata de Personas.

Tajt Ravanchi ha recordado que el “Programa de Acción para Prevenir, Combatir y Erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos” es el único marco universal para abordar estos desafíos multifacéticos.

En este sentido, el embajador iraní ante la ONU ha resaltado que la República Islámica de Irán, como víctima de terroristas respaldados por extranjeros, valora mucho el Programa de Acción y pide que se garantice su implementación equilibrada, efectiva y completa, incluso a través de la identificación y el abordaje de sus desafíos de implantación.

 

Conforme al titular persa, el tráfico ilícito de armas sustenta conflictos, exacerba la violencia, contribuye al desplazamiento de civiles, socava el respeto del derecho internacional humanitario, impide la provisión de asistencia humanitaria a las víctimas de los conflictos armados y alimenta la delincuencia, crimen y el terrorismo.

Además, ha advertido que en todos los esfuerzos para combatir el tráfico ilícito de armas se debe respetar plenamente el derecho de cada país a fabricar, exportar, importar y retener tales armas.

“Además, el alcance de tales esfuerzos por parte del Consejo (de Seguridad) debe limitarse a aquellos aspectos relacionados con los impactos adversos graves del desvío y el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en el conflicto en cuestión”, ha agregado al respecto.

EE.UU., el Reino Unido y algunos otros países occidentales han estado involucrados durante años en el suministro de armas y armamento a zonas de conflicto en todo el mundo, y en particular, Asia Occidental.

A principios de este mes en curso, en medio de la agresión de la llamada coalición liderada por Arabia Saudí contra Yemen, el Departamento de Estado de EE.UU. autorizó el 4 de noviembre la venta de 280 misiles aire-aire de medio alcance AIM-120C y equipos relacionados por un valor estimado de 650 millones de dólares a la monarquía de los Al Saud. Esto mientras que, en enero, el mandatario norteamericano había frenado la venta de muchas armas ofensivas al reino saudí.

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