• El destacado estratega iraní, el teniente general Qasem Soleimani, asesinado el 3 de enero por EE.UU. en Irak.
Publicada: jueves, 27 de febrero de 2020 7:54

EE.UU. al asesinar al general Soleimani no eliminó a un valiente comandante iraní, sino al gran defensor de los DD.HH. de la región, critica la justicia persa.

El presidente del Consejo de Derechos Humanos de Irán, Ali Baqeri Kani, en una reunión con la presidenta del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), Elisabeth Tichy-Fisslberger, en Ginebra, condenó el miércoles enérgicamente el crimen que EE.UU. cometió el 3 de enero en Irak contra el comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y sus compañeros.

“Las organizaciones pro derechos humanos del mundo deben estar pioneras en reclamar contra este asesinato y no dejar en paz a los estadounidenses por el crimen que cometieron”, exigió el también vicepresidente del Poder Judicial de Irán.

Kani denunció, además, las sanciones injustas que el Gobierno de EE.UU. ha impuesto al pueblo iraní y el silencio que guardan las entidades internacionales de los derechos humanos ante este asunto: “No deben ayudar a legitimar con su silencio los crímenes de lesa humanidad de EE.UU.”, enfatizó.

 

Al mostrar a la presidenta del CDHNU una imagen de la condición catastrófica que viven las víctimas de armas químicas los ocho años de la guerra impuesta al país persa por Irak, Baqeri Kani señaló que una de las amargas ironías de la historia es que los países europeos, que le proporcionaron armas químicas al dictador iraquí para atacar tanto al pueblo iraní como a su pueblo, hoy aleguen ser defensores de los derechos humanos y las resoluciones de derechos humanos contra Irán.

Durante la guerra impuesta a Irán, el régimen baasista utilizó armas químicas en varias ocasiones. De acuerdo con las cifras oficiales, los bombardeos químicos de Irak durante la guerra dejaron 2600 víctimas mortales y 107 000 heridos entre la población civil iraní. Aún hoy, unas 45 000 personas sufren todavía las dolorosas consecuencias de aquellos actos inhumanos.

Varios informes han revelado que el gran arsenal de armas químicas que poseía el régimen de Sadam Husein durante los ocho años de la guerra que le fue impuesta a Irán, se lo proporcionaron ciertos países, entre ellos EE.UU.

msm/lvs/hnb