La faceta neoliberal del sistema capitalista ha promovido el deterioro en la calidad de vida de las personas, quebrando poco a poco los determinantes sociales de la salud, como la educación, la nutrición, vivienda, el acceso a agua potable o el trabajo con salario digno.
Distintos dirigentes sociales consideran que este es el momento adecuado para hablar de un nuevo modelo con mejor distribución de recursos.
Mientras la información sobre el manejo de fondos millonarios destinados para la crisis no es clara, desde los sectores populares denuncian la desproporción en la Administración de los recursos asumidos para enfrentar la pandemia de COVID-19.
El llamado a una nueva normalidad es tomado con escepticismo por estos movimientos, que proponen un diálogo amplio en busca de un modelo equitativo de distribución.
John Alonso, Ciudad de Panamá.
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