La fuga masiva de 195 reclusos de la cárcel La Joyita a inicios del mes de junio ha puesto en evidencia, no sólo las irregularidades del sistema penitenciario sino la crisis de inseguridad que denuncian los panameños.
Aunque la mayoría de los evadidos fueron recapturados, la revuelta dejó como saldo 3 presos muertos y más de 9 heridos entre reos y policías, dando pie al anuncio oficial de una reestructuración en el modelo carcelario.
Sin embargo, este anuncio interpretado como una posible “bukelización” del sistema, motiva desconfianza en algunos sectores.
Tras la fuga, 29 internos de alta peligrosidad fueron trasladados a la isla de Coiba, desalojada como penal en el año 2004 y declarada posteriormente como Sitio de Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Esta coyuntura se enmarca dentro de la estrategia militar y de seguridad impulsada por Estados Unidos bajo un enfoque de combate al narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular conocida como Escudo de las Américas.
John Alonso, la Ciudad de Panamá
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