Según el Ministerio de Awqaf (Dotaciones) y Asuntos Religiosos de Palestina, la retirada de la estructura de cobertura forma parte de un plan más amplio para modificar el carácter del recinto y consolidar el control israelí sobre el lugar sagrado en la ciudad ocupada de Al-Jalil (Hebrón).
En un comunicado emitido el martes, la institución describió estas acciones como un “nuevo crimen de judaización”, advirtiendo que forman parte de un proyecto de asentamientos más amplio destinado a imponer una nueva realidad dentro del santuario.
El Ministerio rechazó la versión israelí que presenta estas obras como simples trabajos de techado, afirmando que se trata de un pretexto para avanzar hacia el control total del sitio y su posible transformación progresiva en una sinagoga.
Asimismo, subrayó que la Mezquita Ibrahimi es un waqf islámico en su totalidad —incluidos patios, arcadas y muros— y que Israel no tiene ningún derecho legal ni histórico a intervenir en su estructura o modificar su administración.
La institución palestina recordó además que en enero Israel transfirió las competencias de licencias de construcción en al-Jalil desde el municipio palestino a la llamada Administración Civil israelí, lo que calificó como un nuevo paso en su política de control administrativo sobre la ciudad.
El ministerio advirtió que estas medidas violan el derecho internacional y los acuerdos que protegen los lugares de culto, y pidió una intervención urgente de la comunidad internacional, la Unesco y organizaciones de derechos humanos.
Finalmente, llamó a los palestinos a intensificar su presencia en la mezquita para protegerla frente a los intentos de “borrado de su identidad islámica”.
La Mezquita Ibrahimi se encuentra en la Ciudad Vieja de Al-Jalil, bajo control israelí, donde viven alrededor de 400 colonos bajo protección de unos 1500 soldados.
Tras la masacre de 1994 perpetrada por un colono israelí que mató a 29 palestinos, el recinto fue dividido: 63% para judíos y 37% para musulmanes.
mep/hnb
