Publicada: viernes, 29 de abril de 2022 4:34
Actualizada: viernes, 29 de abril de 2022 5:41

Han transcurrido 43 años, desde que el día 7 de agosto de 1979 el Imam Jomeini (que descanse en paz) llamó a instaurar el Día de Al-Quds.

En estas fechas suelo recurrir a lo que recuerdo en forma permanente con relación a Palestina, Al-Quds y la solidaridad de Irán con la lucha del pueblo palestino por su libertad.

Las palabras del fallecido fundador de la República Islámica son la constatación evidente que Palestina ha estado y estará en el centro de las preocupaciones de aquellos que aman la justicia y la libertad de los pueblos. “A lo largo de todos estos años, he advertido a los musulmanes del peligro del ocupante israelí, que estos días ha intensificado sus feroces ataques a los hermanos y hermanas palestinos. Pido al común de los musulmanes del mundo y a los gobiernos islámicos que se unan para acortarle la mano al invasor y a sus partidarios, e invito al conjunto de los musulmanes del mundo a elegir como ‘Día de Al-Quds’ el último viernes del mes bendito de ramadán, que es uno de los días del destino y puede ser decisivo para la suerte de los palestinos y proclamar en manifestaciones la solidaridad internacional de los musulmanes en apoyo a los derechos legales del pueblo musulmán. A Dios altísimo le pido la victoria de los musulmanes sobre quienes lo niegan. Ruholá al-Musawi al-Jomeini” (1)

Palabras del Imam Jomeini, que han servido de guía para el pensamiento y la acción de defensa, no sólo de la sagrada Al-Quds (la santa en árabe) ciudad ubicada en Cisjordania, territorio palestino, sino para exigir con todos los medios a nuestro alcance la autodeterminación de Palestina, que implica el fin del sionismo en todas sus expresiones de ocupación y colonización establecidas desde el año 1948, cuando nace artificialmente a la vida internacional este régimen criminal que llamaron Israel.

Conmemorar el Día de Al-Quds es tener presente que la alianza criminal entre el imperialismo y el sionismo impide la concreción del postergado Estado palestino, imposibilita la libertad de millones de seres humanos, que sufren día a día el acoso, la demolición de sus viviendas, la destrucción de sus cultivos, la segregación de sus pueblos y aldeas por un muro de 720 kilómetros de largo, la prohibición de moverse libremente por su territorio con la instalación de medio millar de puestos de control militares y el impedimento de retornar a sus hogares  de millones de palestinos.

El Día de Al-Quds en la forma masiva que se realiza, representa un movimiento a gran escala que se genera con el fin de movilizar a toda la comunidad islámica contra el régimen de Israel y sus avales. Es un Día que llama la atención de la humanidad para que se respeten los derechos del pueblo palestino, que se logre una autodeterminación largamente postergada. Un grito de respeto, de acatar la legislación internacional. Una clara denuncia para demoler todos los asentamientos con colonos sionistas existentes en Cisjordania. El gritar esto a los cuatro vientos visibiliza la dignidad de todo un pueblo, salir a la calle masivamente y mantener con plena vigencia la memoria de decenas de miles de hombres y mujeres que han ofrendado la vida en pos de la libertad de Palestina.

El rememorar el Día de Al-Quds, es un imperativo para toda la Umma (la comunidad islámica) en el sentido que el sionismo, esta ideología que ha ocupado este territorio sagrado, no siga manteniendo el dominio y la ocupación de Al-Quds. Sostengo, como una oración permanente, que debemos impedir, con todas nuestras fuerzas, ya sea la fuerza de la razón, la política, la diplomacia y hasta las armas, si es preciso, que el sionismo genere acciones de judaización, eliminando todo rastro del mundo musulmán con la ocupación desvergonzada e inmoral de Al-Quds.

No habrá paz en Asia Occidental mientras la entidad sionista le niegue sus derechos a musulmanes y cristianos, mientras siga utilizando la segregación, la tergiversación de la historia y apele a supuestos derechos divinos, para apropiarse de una tierra que no les pertenece e impedir el acceso a los lugares que son sagrados para cientos de millones de seres humanos.

Evocar el Día de Al-Quds representa denunciar y combatir la conducta contumaz del régimen israelí, desde el año 1948 a la fecha, por aniquilar al pueblo palestino. Hoy, que conmemoramos este día Mundial en favor del carácter sagrado y libre de Al-Quds, las palabras del Imam Jomeini se yerguen con más fuerza que antes, sobre todo cuando la alianza imperialismo-sionismo pretende anexar gran parte de Cisjordania, donde se ubican los asentamientos con 650 mil colonos extremistas, el Valle del Jordán y territorios al norte del Mar Muerto contando para ello con el apoyo incondicional de su padre putativo.

El Imam Jomeini describió al régimen sionista como lo que es un ocupante, un invasor al cual es necesario frenar en su conducta criminal. Cortarle las manos a ese sionismo y sus partidarios, para que cese el crimen cotidiano, la usurpación de tierras y que impide que Palestina alcance su plena autodeterminación. Un régimen israelí dotado de una ideología colonial, racista y criminal como es el sionismo. Un sionismo equiparado con el racismo en general y con el apartheid sudafricano en particular mediante la Resolución N° 3379 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de diciembre del año 1975.

Desde el año 1948 a la fecha palestina ha vivido una constante ocupación, colonización, expolio y crímenes bajo la bota sionista. Una realidad de injusticia, con millones de palestinos viviendo en condiciones paupérrimas, sometidos al bloqueo aéreo, terrestre y naval en la Franja de Gaza, la precariedad de vivir bajo la condición de refugiados en los 58 campamentos reconocidos como tales tanto en la propia palestina como en países vecinos, como también las difíciles condiciones en las que habitan millones de palestinos en la ocupada Cisjordania.

El instaurar el Día Mundial de Al-Quds ha allanado el camino para unificar a la Umma en torno a apoyar la lucha del pueblo palestino. En el marco de la pandemia por el COVID-19 el pueblo palestino sólo sufre los efectos de esta pandemia, sino que visibiliza la crónica presencia de un virus criminal como ningún otro en la historia: el Virus Sión 48. El tener presente el Día Mundial de Al-Quds, el conmemorarlo, difundirlo, a pesar del silencio interesado de los medios de comunicación, es una tarea y un deber fundamental de todos los seres humanos, sin distinción de raza, nacionalidad o religión. Aquellos, que en Palestina siguen luchando, deben sentir que el mundo los recuerda, que el mundo los apoya y que más temprano que tarde, el sionismo pagará cada uno de sus crímenes. Esos palestinos deben ser arropados con el corazón en llamas de una humanidad ansiosa de justicia.

Por: Pablo Jofré Leal

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  1. https://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=75744