En un comunicado emitido el viernes tras los esporádicos disturbios azuzados desde el extranjero, la aludida organización afirmó que las evaluaciones de inteligencia demuestran que los adversarios de la República Islámica han cambiado su estrategia de agresión militar directa a intentar fomentar el caos en todo Irán y socavar el orden público y la seguridad.
Complot multietapa con respaldo extranjero
La Organización de Inteligencia del CGRI señaló que Estados Unidos se ha centrado en una combinación de medidas destinadas a mantener la presión sobre Irán, incluyendo la constante “sombra de guerra” en el país, la reactivación de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra la República Islámica, la incitación a actos de destrucción y la restricción de las divisas para generar efectos económicos y psicológicos en el pueblo.
Según el comunicado, se ha diseñado un plan selectivo y multietapa, bajo la dirección de servicios de inteligencia extranjeros, que ha sido ejecutado sobre el terreno por elementos terroristas organizados.
El comunicado indicó que quienes planearon la violencia la programaron deliberadamente para que ocurriera, mientras el gobierno preparaba la implementación de un paquete de mejoras económicas destinado a fortalecer el poder adquisitivo de las familias iraníes.
Conforme a la organización, actores hostiles han intentado utilizar estas circunstancias como pretexto para intensificar las protestas y convertirlas en disturbios violentos y armados.
También señaló la interferencia manifiesta del presidente estadounidense y funcionarios sionistas en apoyo de los alborotadores, junto con la activación de grupos terroristas y movimientos militares más allá de las fronteras de Irán, como factores que han intensificado las acciones violentas.
La Organización de Inteligencia del CGRI advirtió que la continuación de tales hechos era inaceptable y enfatizó que la responsabilidad del derramamiento de sangre recae en quienes planearon y dirigieron los incidentes terroristas.
Reafirmando su misión, la organización declaró que proteger los logros alcanzados por la Revolución Islámica y preservar la seguridad pública eran sus líneas rojas. Se comprometió también a apoyar a la nación iraní hasta que las conspiraciones hostiles fueran derrotadas por completo y se restableciera la seguridad ciudadana.
El comunicado coincidió con las declaraciones del Líder de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de altas autoridades de seguridad, quienes subrayaron que, si bien las protestas pacíficas por los problemas económicos eran legítimas, la violencia, el sabotaje y los disturbios con apoyo extranjero no serán tolerados.
ctl
