El presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó que su país recibirá a una parte de los inmigrantes del Lifeline, que lleva una semana a la espera de la autorización para desembarcar en algún puerto europeo.
“Francia acogerá a personas que están hoy en el Lifeline, (...) hablamos de algunas decenas de individuos. Ya sé que es limitado, pero así funciona la solidaridad europea”, dijo Macron desde el Vaticano, donde se reunió con el papa Francisco.
El mandatario galo recordó que se trabaja desde “hace días” para hallar una “solución europea” al drama de la inmigración, e insistió en que “no hay” una crisis de inmigración como en 2015 y sí “una crisis política” acerca de cómo abordar el tema de la inmigración.
Al margen de su entrevista con el líder de la iglesia católica, Macron reveló que se entrevistó de forma privada con el jefe del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, con el que conversó de la zona euro y de la inmigración.
Francia acogerá a personas que están hoy en el Lifeline, (...) hablamos de algunas decenas de individuos. Ya sé que es limitado, pero así funciona la solidaridad europea”, informó el presidente de Francia, Enmanuel Macron.
De otro lado, Portugal fue otro de los países europeos que también confirmó que recibirá a los inmigrantes que viajan en la embarcación, un total de 230.
Lo que sigue siendo una incógnita es el puerto en el que el barco podrá atracar. La ONG alemana Mission Lifeline ha aclarado que por ahora las autoridades maltesas solo se han puesto en contacto con ellos para comunicarles que no tienen permitido entrar en las aguas territoriales de la isla mediterránea.
Lo sucedido con este barco y con el Aquarius —que también estuvo días sin poder desembarcar— pone en evidencia la crisis en Europa para la gestión migratoria, un tema que estará entre los principales de la agenda del Consejo Europeo (CE) previsto para el jueves y viernes.
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