• Inmigrantes rescatados tras naufragar cerca de la costa de Libia por la oenegé alemana Mission Lifeline, 22 de junio de 2018.
Publicada: domingo, 24 de junio de 2018 21:15
Actualizada: domingo, 24 de junio de 2018 22:29

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, señala su disposición a acoger a un millar de personas que navegan a la deriva por el Mediterráneo, rechazadas por Italia.

“Ahora mismo, (hay) más de 1000 personas a la deriva en 7 barcas e Italia pretende dejarlas en manos de Libia, donde se tortura, viola y esclaviza a las personas”, ha escrito la máxima autoridad municipal de la capital de Cataluña (noreste de España), en un tuit en que reclama ayuda al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, y a su vicepresidente, Carmen Calvo.

Colau se hacía eco de la queja de la oenegé local Proactiva Open Arms (POA), conocida por su labor de rescate de migrantes en el centro del Mediterráneo, por no aceptar su ayuda los guardacostas italianos para trasladar a costas europeas a un millar de personas “a la deriva y sin chalecos (salvavidas)”, este mismo domingo.

La ONG ha tenido ya roces con Roma, incluso antes de la llegada al poder del actual Gobierno del primer ministro Giuseppe Conte y su número dos, Matteo Salvini, como cuando en marzo las autoridades italianas incautaron el barco de rescate, provocando protestas callejeras y de organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras (MSF).

En el incidente en curso, una de las siete embarcaciones reseñadas por POA ha sido devuelta a territorio de Libia por un barco guardacostas del país norteafricano, mientras de las seis restantes no hay noticia, según eldiario.es. La ONG acusa a las autoridades italianas (y maltesas) de obstaculizar su trabajo y de desentenderse del problema delegando en sus homólogos libios.

A la vez que se multiplican los intentos de atravesar el Mediterráneo desde el sur en embarcaciones precarias, este domingo se ha celebrado en Bruselas (Bélgica) una reunión de urgencia de dirigentes de la Unión Europea (UE) para abordar las tensiones entre Italia, Alemania y otros países miembros por sus distintos enfoques sobre cómo gestionar esa inmigración.

Ahora mismo, (hay) más de 1000 personas (migrantes) a la deriva en 7 barcas e Italia pretende dejarlas en manos de Libia, donde se tortura, viola y esclaviza a las personas”, ha afirmado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

 

“Si queremos salvar la libre circulación dentro del espacio Schengen, (hay que) velar por un control real, estricto de las fronteras exteriores de la UE”, ha declarado el primer ministro belga, Charles Michel, antes de reunirse con 15 de sus homólogos en la sede de la Comisión Europea (CE), previa a una cumbre prevista para el jueves y el viernes próximos.

Mientras los países fronterizos del sur —principalmente, Italia, Grecia y España— reclaman una mayor implicación de sus vecinos ricos del norte en la asistencia a los solicitantes de asilo, en Alemania el Gobierno de la canciller Angela Merkel se ve presionado por el crecimiento del movimiento antinmigración y reclama que los inmigrantes se queden en el país de la UE donde soliciten asilo.

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