De manera sistemática y sin pruebas, agencias estadounidenses como la DEA, siguen acusando a funcionarios públicos mexicanos de tener nexos con el narcotráfico, mientras utilizan la revocación de visas de figuras políticas como arma política. Así, las amenazas de intervención se intensifican, sin fundamentos.
Por su parte, analistas encuentran en la narrativa de las acusaciones del gobierno estadounidense, una herramienta peligrosa para el intervencionismo y el avance de la ultraderecha en la región.
Por su parte, analistas encuentran en la narrativa de las acusaciones del gobierno estadounidense, una herramienta peligrosa para el intervencionismo y el avance de la ultraderecha en la región.
En tanto, el canciller mexicano, Roberto Velasco, se reunió esta semana con el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en Washington, donde revisaron los avances en materia conjunta de seguridad y la exigencia porque se esclarezca la muerte de mexicanos, ocurridas bajo custodia o durante operativos del ICE. Un reclamo que también mantiene el pueblo mexicano.
En la relación bilateral, parece haber más tensión en el discurso que en la práctica. No obstante, analistas ven con reserva lo que ello puede significar para México en un futuro próximo con elecciones intermedias durante el 2027.
Sara Morales Gallego, México.
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