En el marco del 2.º aniversario del martirio del teniente general Qasem Soleimani, comandante de Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y de Abu Mahdi al-Muhandis, el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) de Irak, la Resistencia iraquí advirtió el martes que no dejará sin vengar el asesinato de estas dos prominentes figuras en un ataque por drones de EE.UU. el 3 de enero de 2020 en Bagdad (capital iraquí).
“La campana de la venganza sigue sonando y no hemos dejado las armas contra los asesinos estadounidenses, sionistas y sus cómplices”, aseveró el secretario general del Movimiento de la Resistencia Islámica de Irak (Hezbolá al-Noyaba), el sheij Akram al-Kaabi.
En este sentido, puso de relieve que la venganza por la sangre de los dos comandantes mártires es “obligatoria” para todos sus partidarios y defensores, y no debe quedar en el olvido.
Al-Kaabi calificó de “engañosa e inaceptable” el anuncio de que EE.UU. se ha retirado de Irak, hasta el día que la salida se confirme de forma “definitiva”. “No se agregará ninguna fecha límite a la ya establecida. No habrá ningún alto el fuego. No hay más remedio que expulsar a los estadounidenses, a no ser que les obliguemos a llevarse sus cadáveres en hombros”, alertó.
Conforme al secretario de Hezbolá al-Noyaba, la postura de los grupos de Resistencia frente a las fuerzas estadounidenses ha sido siempre “firme” y será cada vez “más dura”, y ha destacado que la Resistencia iraquí perseguirá y atacará al enemigo no solo en Irak, sino en todos los países que sirven de bases militares del país norteamericano.
De este modo, Al-Kaabi aseveró que el proyecto actual de Washington en Irak es el arranque de una guerra indirecta contra el Eje de la Resistencia, ya que, a su juicio, EE.UU. ya no es capaz de afrontar y soportar los ataques de la Resistencia.
Por lo tanto, señaló que EE.UU. busca provocar a algunas partes internas para que utilicen los medios y los desafíos sociales como herramientas para iniciar una guerra contra los poderes de la Resistencia.
Desde el asesinato de los referidos dos héroes en la lucha antiterrorista, las tropas de la Resistencia iraquí han aumentado la presión sobre las fuerzas norteamericanas para que abandonen su país, atacando con frecuencia bases ocupadas por los estadounidenses.
De hecho, tras el ataque terrorista estadounidense en Bagdad, el Parlamento de Irak respondió a esa “violación flagrante de la soberanía nacional”, aprobando una resolución que exige la expulsión total de las tropas norteamericanas del país; una medida que ha tomado fuerza últimamente, debido a la expiración del plazo fijado.
sar/ncl/msm/hnb
