Durante el ensayo los efectivos sacaron sus armas y las aeronaves sobrevolaron la zona fronteriza lanzando gases.
La cifra corresponde a lo ya anunciado: el envío a la frontera de 5239 soldados, que se unen a los reservistas de la Guardia Nacional ya desplegados ahí desde hace meses.
Los refuerzos están posicionados de antemano en la base aérea Davis-Monthan, en Arizona, la base naval de San Diego y la de los Marines en Pendleton, ambas en California; y la base naval de Corpus Christi en Texas.
La orden ejecutiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, para mandar militares a la frontera con México precisa que unos 800 soldados reforzarán la frontera de Texas.
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