• La presidenta del Frente Nacional francés, Marine Le Pen
Publicada: jueves, 30 de abril de 2015 9:43

Las tensiones entre Atenas y Bruselas han revelado el “auténtico rostro” de la Unión Europea (UE), que desprecia a Grecia y su oposición a la política de recortes, ha declarado la dirigente nacionalista francesa Marine Le Pen.

La UE desprecia la voluntad popular expresada en las elecciones griegas y está tratando de imponer una política de austeridad, la misma que el pueblo griego ya no quiere, dice Le Pen.

La UE desprecia la voluntad popular expresada en las elecciones griegas y está tratando de imponer una política de austeridad, la misma que el pueblo griego ya no quiere”, ha dicho este jueves la presidenta del Frente Nacional (FN) francés, Marine Le Pen, en una entrevista con la cadena estadounidense CNBC.

Le Pen no dudó en su conversación en calificar al bloque europeo de “dictadura del euro” opuesta a la democracia, pero señaló que el resultado de este enfrentamiento entre dictadura y democracia depende de “que el Gobierno griego asuma sus responsabilidades”.

El euro y la austeridad están vinculados de manera indisoluble."

En su opinión, “el euro y la austeridad están vinculados de manera indisoluble”, por lo que la promesa del primer ministro griego, Alexis Tsipras, de que su país no abandonará el euro es incompatible con el rechazo a los recortes en los servicios públicos.

Tsipras (dcha.) junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker

 

La dirigente nacionalista, que se califica a sí misma como oponente “feroz” a la UE, defiende que su país abandone el euro y vuelva a utilizar el franco como divisa nacional, dejando en manos del Banco Central de Francia el control de la emisión de dinero para recuperar la independencia del Estado frente al conglomerado europeísta y a la banca privada.

Banderas griega (dcha.) y de la Unión Europea frente al Partenón, Atenas

 

En Atenas, Tsipras llegó al Gobierno tras las elecciones del 25 de enero con la promesa de dejar de lado la política de recortes impuesta por los prestamistas internacionales acreedores de Grecia, aquejada por una grave crisis de deuda iniciada en 2008.

El Gobierno griego ha ordenado una auditoría de las deudas contraídas por los Ejecutivos anteriores al aceptar planes de rescate económicos destinados a sostener a los bancos, sin reformas que diesen solidez a las bases de la economía del país heleno.

Ante el peligro de no poder afrontar los gastos corrientes de la Administración, el Parlamento griego aprobó la semana pasada un proyecto de ley para obligar a los organismos del sector público a conceder crédito al Estado para pagar los salarios de los funcionarios públicos y los costos del servicio de la deuda.

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