“La escalada de violencia en el sur de Líbano no tiene justificación. Viola la soberanía e integridad territorial del país, obstaculiza las conversaciones directas en curso, agrava la crisis humanitaria y erosiona los esfuerzos internacionales por consolidar el alto el fuego”, afirmó el martes el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, en su X.
Además, Albares exigió “el pleno respeto” del alto el fuego de abril y expresó el respaldo de España a las iniciativas internacionales para la desescalada.
Esas declaraciones del jefe de la Diplomacia española se producen mientras el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el ministro de asuntos militares sionista, Israel Katz, declararon el lunes en un comunicado conjunto que han ordenado al ejército israelí que ataque los suburbios meridionales de Beirut, capital del Líbano.
Desde el 2 de marzo, Israel ha estado llevando a cabo una ofensiva ampliada sobre el Líbano, que ha causado la muerte de más de 3468 personas, ha dejado heridas a más de 10 577 y ha desplazado a más de 1,6 millones de personas.
Los sangrientos ataques israelíes contra zonas residenciales en el sur del Líbano se producen a pesar de que rige un frágil alto el fuego entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) pactado el 17 de abril.
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