El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) ha abordado este jueves las sanciones contra Irán, pese a la oposición de Rusia y China, que han afirmado que los países occidentales incumplieron el acuerdo nuclear de 2015, por lo que cualquier decisión al respecto carece de validez legal.
El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, ha señalado que “ciertos miembros del Consejo de Seguridad no cesan en sus intentos de abusar del reglamento interno para legitimar sus pretensiones unilaterales relativas al supuesto mecanismo de restablecimiento automático de sanciones”.
“El mecanismo para restablecer las resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad sobre la cuestión nuclear iraní, previsto en la Resolución 2231, no se activó debido a diversas razones jurídicas y de procedimiento (...). En consecuencia, no existe fundamento alguno para reanudar las actividades del Comité 1737, que dejó de existir en 2015, ni para debatir su labor en el Consejo”, ha precisado.
Además, el embajador chino, Sun Lei, ha indicado que “el Consejo de Seguridad debe desempeñar un papel constructivo”, instando a los países a dejar de utilizar el organismo “para promover sus propias agendas políticas y evitar crear nuevos obstáculos para la solución política del problema nuclear iraní”.
“Interpretar erróneamente el contexto histórico del problema nuclear iraní, ignorar las dificultades que enfrenta Irán para restablecer las salvaguardias y la verificación, e insistir en impulsar el restablecimiento de las sanciones contra Irán en el Consejo de Seguridad, así como forzar la intervención del Consejo de Seguridad en el tema nuclear iraní, no contribuirá a generar confianza ni a superar las diferencias entre las partes”, ha recalcado.
Por su parte, la representación de Irán ante las Naciones Unidas ha señalado en su cuenta de X que la reunión del Consejo de Seguridad celebrada este jueves ha sido un nuevo uso indebido de los procedimientos y la autoridad del Consejo para promover las agendas políticas de determinados Estados miembros.
“La posición de Irán es clara: el denominado ‘mecanismo de reimposición automática de las sanciones’ (snapback) invocado por el E3 nunca se activó válidamente, debido al incumplimiento sustancial por parte de estos países de sus obligaciones en virtud del acuerdo nuclear y de la Resolución 2231 (2015) del Consejo de Seguridad de la ONU”, ha agregado.
En este sentido, ha enfatizado que la Resolución 2231 expiró el 18 de octubre de 2025 y que, a partir de esa fecha, todas las disposiciones, medidas y restricciones relacionadas con la cuestión nuclear quedaron definitivamente terminadas.
“Los procedimientos y reuniones del Consejo deben estar al servicio de la paz y la seguridad internacionales y no deben utilizarse para promover acusaciones motivadas políticamente ni para encubrir actos ilícitos”, ha resaltado.
La sesión de este jueves del CSNU tiene lugar un día después de que, pese al firme rechazo de Irán, la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) aprobara una resolución presentada por Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, que remitió el caso nuclear iraní al CSNU.
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