La publicación del informe de Chilcot el pasado 6 de julio, que puso fin a una investigación de siete años, ha abierto la puerta a nuevas acciones que buscan llevar al ex primer ministro Tony Blair ante la justicia.
El reporte determina que Blair llevó al Reino Unido a un conflicto bélico antes de agotar otras opciones pacíficas.
Esta semana, los familiares de los soldados fallecidos iniciaron una campaña para recoger los fondos mínimos, 196 mil dólares, para llevar el caso ante la corte civil.
Aunque algunos temen que esta batalla legal sólo beneficiaría el bolsillo de los abogados que tomen el caso, lo que si deja claro es que hay una necesidad de justicia y que las palabras de arrepentimiento del ex primer ministro británico no fueron suficientes.
La invasión de Irak en 2003 no es un caso cerrado. Además del esfuerzo de los familiares de los soldados británicos que murieron en el conflicto para llevar a Blair ante la justicia, el Parlamento se prepara ahora para discutir una moción de irrespeto el próximo mes de septiembre.
La solicitud de la moción de irrespeto fue hecha esta semana por una coalición de 7 partidos políticos incluyendo a los laboristas, y aunque se esperaba que el voto ocurriera la próxima semana, el orador del Parlamento acordó realizar la discusión tras el reinicio de las sesiones parlamentarias en septiembre. De aprobarse, Tony Blair quedaría vetado en las dos Cámaras del Parlamento.
Claudia Navarro, Londres.
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