• Un manifestante libanés arroja un bote de gas lacrimógeno durante un choque con la Policía antidisturbios, Beirut, 6 de junio de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 10 de junio de 2020 21:44

El Líbano acusa a Israel de estar detrás de últimos disturbios en su suelo y alerta que, con tal táctica, este régimen busca tapar sus complots expansionistas.

“Lo sucedido durante las protestas callejeras alertaba de un plan destructivo para provocar la sedición en el país (…) Estoy seguro de que el enemigo israelí busca generar la sedición en El Líbano”, advirtió el miércoles el primer ministro libanés, Hasan Diab, en una sesión del Gabinete.

Diab responsabilizó, de este modo, al régimen israelí, de los disturbios registrados a lo largo de esta semana en Beirut (capital libanesa), donde simpatizantes de partidos rivales se vieron envueltos en enfrentamientos violentos, que se zanjaron con varios heridos.

Las fuerzas de seguridad libanesas se infiltraron y detuvieron a varias personas. El Gobierno de Beirut comunicó, posteriormente, que muchos de los arrestados eran extranjeros.

Para el premier libanés, Israel recurre a esa medida para “tapar su plan de anexarse Cisjordania”. “Pedimos a todos que estén atentos para contrarrestar y frustrar este plan”.

En el mismo contexto, aseguró que El Líbano malogró los complots que pretendían suscitar conflictos sectarios y religiosos en el país.

 

El Líbano atraviesa una situación crítica debido a una crisis económica y política. Desde octubre de 2019, las calles del país pasaron a ser escenario de protestas que desencadenaron la dimisión del entonces premier del país, Saad Hariri.

Las manifestaciones desembocaron, en algunos casos, en violencia. Entretanto, algunos países y grupos políticos empezaron a sacar provecho del derecho del pueblo libanés a expresar sus demandas para impulsar sus propios intereses.

En su día, el presidente libanés, Michel Aoun, destacó esta cuestión alertando de que algunos partidos políticos “usan la ira de las calles para alimentar las protestas”.

Asimismo, varias figuras nacionales, así como distintos informes, señalaron que actores, como EE.UU., el régimen de Israel y Arabia Saudí, están adoptando políticas injerencistas en El Líbano para exacerbar la de por sí crítica situación y generar discordias entre los libaneses a fin de dañar la imagen del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

Pese a todo ello, el Gobierno libanés está adoptando medidas para rescatar la economía de El Líbano y ha advertido que nunca permitirá que las protestas colapsen el país.

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