• El presidente de los EE.UU. Joe Biden, saluda a los familiares de las víctimas del tiroteo en Bufaló, Nueva York, 17 de mayo de 2022. (Foto: Getty images)
Publicada: martes, 17 de mayo de 2022 23:41

El presidente estadounidense tacha de veneno la supremacía blanca imperante en EE.UU. y asegura que el demonio y odio no prevalecerán en el país norteamericano.

El sábado, un joven blanco fuertemente armado mató a tiros a 10 personas en una tienda de Búfalo (Nueva York). Lo que se considera el tiroteo más sangriento en lo que va del año, tal como anuncian las autoridades, aparentemente, se llevó a cabo con “motivación racial”.

Al respecto, el presidente de EE.UU., Joe Biden, en un mensaje publicado este martes en su cuenta de Twitter, ha lamentado que la supremacía blanca (una creencia que sostiene que los blancos son superiores a las personas de otras etnias) se ha convertido en un veneno que corre en la sociedad estadounidense y ha resaltado que el silencio ante este tipo de incidentes se interpretaría como la complicidad.

En Estados Unidos, el demonio no ganará, os lo prometo. El odio no prevalecerá. La supremacía blanca no tendrá la última palabra”, ha resaltado el inquilino de la Casa Blanca para luego asegurar que este tipo de ideologías no tiene cabida en el país norteamericano.

EEUU y un cuento de nunca acabar

La comparativa de estadísticas sobre la violencia armada en EE.UU. y el resto del mundo muestra que el país norteamericano registra la tasa más alta de tiroteos violentos respecto a cualquier otra nación. Según un informe publicado en 2016, el país norteamericano, que representa alrededor del 5 % de la población mundial, registra cerca del 31 % de todos los asesinatos en masa a nivel global. 

Por otra parte, tal y como precisó un reporte emitido en 2020 por la organización Everytown for Gun Safety, los negros, con una tasa de 113,8 lesiones no mortales por cada 100 000 personas, tienen la porción más alta de lesiones de este tipo con armas de fuego, 10 veces más alta que las personas blancas. 

La Casa Blanca ya ha reconocido que el país sufre una epidemia de violencia armada. “Esto es una epidemia, por el amor de Dios, y tiene que parar”, aseveró Biden en su día. El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) estimó que se vendieron un número récord de 17 millones de armas desde enero de 2021 hasta noviembre de 2021.

El racismo y la xenofobia se intensificaron en EE.UU. especialmente durante el mandato del expresidente estadounidense, Donal Trump, quien dio luz verde a la Guardia Nacional a sofocar las marchas antirracistas con uso de balas y, según expertos, el asalto supremacista al Capitolio en 2021, impulsado por el propio Trump, fue el preludio de una guerra civil en el país. 

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