• Los migrantes centroamericanos deportados de EE.UU. caminan hacia México en la frontera internacional Paso del Norte, 22 de marzo de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 12 de abril de 2020 0:21

Informes indican que EE.UU. está acelerando la deportación de migrantes indocumentados en medio del brote de la COVID-19 y ya ha expulsado a más de 6000 personas.

Tras la propagación del nuevo coronavirus, denominado COVID-19, en Estados Unidos, la Administración de Donald Trump aprobó poderes de emergencia para frenar este virus mortal y, como consecuencia de ello, han sido expulsados, según datos oficiales, más de 6300 indocumentados por la frontera con México.

En este sentido, una medida de salud publicada el 21 de marzo da potestad a las autoridades federales a anular las leyes de inmigración existentes, lo que agiliza el proceso de deportación.

El presidente estadounidense de este modo ha utilizado los poderes de emergencia durante la epidemia de la COVID-19 para implementar un estricto sistema en la frontera sur con México, como siempre ha querido.

Una de las nuevas directrices presidenciales deja en suspenso las leyes que protegen tanto a los niños migrantes que viajan sin padres como a los solicitantes de asilo, de manera que en ambos casos puedan ser deportados de inmediato.

Ahora, conforme a la orden del Centro de Enfermedades y Prevenciones de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), los niños que llegan a la frontera solos son de inmediato deportados mientras que antes eran transferidos al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos para ser protegidos de actos violentos y explotación.

 

Estas nuevas medidas tienen lugar después de que la semana pasada el inquilino de la Casa Blanca considerara a los inmigrantes sin papeles un problema. “En muchos casos, son criminales”, acusó. Tales declaraciones de Trump han provocado una ola de críticas de los defensores de los derechos humanos.

Según reportes de varios gobernadores fronterizos, la patrulla fronteriza deporta a mexicanos sin respetar los protocolos internacionales de deportación ni de salud, en particular, cuando se propagan los contagios por la COVID-19.

La situación en los centros de contención y detención de migrantes se ha agravado conforme pasan los días y aumenta el número de personas enfermas por el nuevo coronavirus en la franja fronteriza entre México y Estados Unidos. Los migrantes que presentan cualquier síntoma son deportados a México, donde apenas si hay capacidad para darles albergue y protección.

Al respecto, la organización pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) reclamó la liberación de los 40 000 migrantes en EE.UU. y criticó la falta de la adaptación de “medidas eficaces para evitar la pandemia en los centros de detención de inmigración de todo el país”, que ya encabeza la lista de naciones con más contagios y muertos por coronavirus, con 529 357 afectados y 20 467 muertos.

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