No se presentaron cargos en su contra, pero fue encarcelada y maltratada durante 10 días; un peligro que, dice, corre cualquiera que crea en la libertad.
Ella luchará hasta su último aliento contra la opresión y la injusticia en Estados Unidos. La presentadora afroamericana de Press TV, Marzieh Hashemi, dice que el maltrato que sufrió durante 10 agónicos días en una cárcel de su propio país no ha logrado silenciarla.
Marzieh Hashemi fue detenida sin cargos en su contra. La arrestaron como “testigo material”, término respaldado por una polémica la ley estadounidense que permite la detención indefinida de una persona cuyo testimonio se considera necesario para un proceso penal.
Por ello, la periodista pide al mundo continuar con las protestas en contra de esa injusticia. Diferentes concentraciones se han convocado para este viernes en 24 ciudades de todo el mundo, incluida Washington.
Hashemi viajaba a Estados Unidos para visitar a su hermano enfermo y grabar un documental de Las Vidas Negras sí Importan o Black Lives Matter. Fue detenida en Misuri y trasladada a un centro de detención en la capital Washington. Allí fue maltratada y obligada a quitarse el velo islámico. Le ofrecieron alimentos no permitidos por el Islam y la trataron como una criminal. Marzieh recuerda que este trato ocurrió en un país que dice creer en los derechos humanos.
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