Los senadores estadounidenses aprobaron una ley que prohíbe el traslado de los prisioneros de Guantánamo a otros países y que urge al Gobierno a garantizar que los liberados no formen parte de bandas extremistas, según un informe publicado el jueves en el diario digital norteamericano The Hill.
Tal medida hizo que el presidente estadounidense, Barack Obama, amenazara con vetar la normativa ya que obstaculiza la clausura del centro de detención, una promesa que hizo cuando asumió el poder en 2009.

Documentos oficiales confirman que Washington gasta alrededor de tres millones 300 mil dólares anuales por cada uno de los reos de Guantánamo.
Esta nueva ley, también aumenta las erogaciones del Pentágono que, está previsto, cuente con 612 mil millones de dólares en el año fiscal 2016, que se extiende del 1 de octubre de 2015 al 30 de septiembre de 2016.
La normativa que obtuvo 71 votos a favor, frente a 25 en contra, dedica un monto adicional de 38 mil millones para las operaciones bélicas en ultramares, algo que provocó las duras críticas de líderes demócratas.
Esta semana, la Cámara de Representantes también avaló una factura de 579 mil millones de dólares, como parte de los gastos de defensa para el próximo año fiscal.
Ambas versiones deberán armonizarse antes de ser enviadas al escritorio de Obama.
El pasado 26 de enero, el ahora exsecretario de Defensa de EE.UU., Chuck Hagel, consideró “muy difícil” que Obama, pudiera cumplir con su promesa de cerrar Guantánamo antes de que concluya su mandato en 2017.

Desde 2013, más de 100 de los 154 detenidos de Guantánamo han participado en huelgas de hambre de larga duración, en protesta por su confinamiento.
EE.UU., desde el año 1903, tiene ocupados unos 116 kilómetros de la Bahía de Guantánamo, en el extremo sureste de Cuba, zona en la que, en 2002, abrió la polémica prisión donde, según un informe de la Comisión de Inteligencia del Senado, torturaron a los prisioneros.
Los líderes de Cuba y EE.UU. anunciaron el pasado 17 de diciembre su decisión de restablecer las relaciones diplomáticas estancadas durante más de cinco décadas. Sin embargo, la subsecretaria de Estado estadounidense para la Latinoamérica, Roberta Jacobson, aseveró en pasado febrero que el asunto de Guantánamo no está en la agenda de los diálogos para la normalización de los lazos bilaterales.
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