El buró de investigaciones relacionadas al uso de alcohol, tabaco, explosivos, y armas de fuego de los Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés), envió un comunicado a varios jefes de Policía alertando sobre la posibilidad de que algunos uniformados podrían estar vendiendo y comprando armas de fuego ilegalmente.
Según el supuesto comunicado de la Agencia Federal, algunos uniformados podrían estar comprando armas de fuego hechas específicamente para las fuerzas del orden y algunas de estas armas, prohibidas al público, han sido encontradas en escenas de crimen. El investigador privado y exagente de la Policía de Los Ángeles dice que esto no es nada nuevo.
El comunicado se refiere a varias entidades policiales a nivel nacional y no está claro si menciona o no al departamento de Policía de Los Ángeles.
La oficina del alguacil de la ciudad no hizo comentarios al respecto pero LAPD a dijo a través del teniente Chris Ramírez que la lucha por la transparencia sigue.
El jefe de la Policía de Los Ángeles, Charlie Beck, está al tanto de la situación y dice que sabe que sus elementos podrían estar comprando armas para su uso personal, lo cual no es contra la ley. Pero asegura que tiene una póliza de cero tolerancias y que si alguno de sus uniformados, hombre o mujer, es sorprendido comprando o vendiendo armas ilegalmente, le caería todo el peso de la ley, no sólo para despedirlo de las fuerzas policiacas, sino que también para darle cárcel.
Víctor Cordero, Los Ángeles.
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