Eso es claramente mucho, demasiado mucho. El informe deja claro que tenemos que intentar más”.
La oficina de Pentágono que gestiona las quejas de agresión sexual ha informado que a menudo se registran estos casos, empero ha informado que el número de denuncias de abusos en el Ejército estadounidense ha aumentado un 70 por ciento con respecto a 2012.
En el año fiscal 2014, las Fuerzas Armadas recibieron un total de 6131 denuncias de agresiones sexuales entre los miembros del servicio militar como víctimas o sujetos.
El informe también muestra que el 4,3% de las mujeres en el servicio militar y el 0,9% de los hombres han experimentado algún tipo de relación sexual no deseado.
En este contexto, un estudio del instituto de investigación RAND revela que casi 20.300 miembros activos del Ejército norteamericano fueron asaltados sexualmente durante 2014.
RAND también ha estimado que de 20.300 asaltos, cerca de 10.600 hombres y 9600 mujeres fueron sexualmente agredidos en su vida militar.

“Eso es claramente mucho, demasiado mucho. El informe deja claro que tenemos que intentar más”, ha advertido el mismo día el secretario del Departamento de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, sobre la escalada de los asaltos sexuales.
Estas estimaciones, que son proyecciones estadísticas debido a que la mayoría de abusos no son denunciados, suponen una reducción del 27 % con respecto a 2012 y del 50 % en comparación con 2006.
Al subrayar que la mayoría de los militares estadounidenses que han experimentado una agresión sexual no lo revelan, bajo varios pretextos, el Pentágono considera que un índice de bajas denuncias permite crear una sensación de impunidad y, a la larga, fomentar más casos de abusos sexuales.
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