El norteamericano firmó este récord Guinness durante uno de los intentos de entrenamiento del lunes, superando holgadamente el anterior registro, que estaba fijado oficialmente en 92,4 metros y extraoficialmente en 101,2 metros.
Su arma para conseguirlo: una camioneta pick up Pro 2 de 900 caballos de potencia, vehículo que le permitió surcar por los aires en un pueblo abandonado de estado de Nuevo México.
Es un récord increíble. Era mi sueño y ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Me voy con un hombro roto, que no está mal del todo, pero con mi nombre en los libros de récords", aseguró tras finalizar su aventura el estadounidense Bryce Menzies.
"Es un récord increíble. Era mi sueño y ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Me voy con un hombro roto, que no está mal del todo, pero con mi nombre en los libros de récords", aseguró tras finalizar su aventura Menzies.
Eso sí, la aventura no acabó del todo bien porque en uno de los saltos de entrenamientos el Menzies sufrió un accidente que dio con sus huesos (alguno de ellos roto) en el hospital.
De ahí que el objetivo final del reto, que era realizar el salto en directo transmitido al mundo no pudiese completarse totalmente.
Aún así el piloto de Las Vegas, estado de Nevada, habitual del mundo de los raids (compite con Mini en algunas pruebas de la Copa del Mundo) acabó satisfecho con el registro.
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