“Esta presencia majestuosa y sin precedentes, que durante cien noches consecutivas ha continuado con firmeza, fe, conciencia y resistencia, no es simplemente un movimiento social o político; es la manifestación de una nueva resurrección y de un gran despertar del pueblo iraní”, ha declarado este miércoles el comandante del cuartel central general de Jatam al-Anbia, el general de división Ali Abdolahi.
En un mensaje con motivo de este hito, Abdollahi ha expresado su agradecimiento a la población iraní por su presencia continuada en las calles, destacando estas concentraciones como una muestra de unidad nacional en medio de las tensiones regionales.
El comandante ha subrayado que los activos militares por sí solos no determinan la capacidad de disuasión estratégica de Irán a nivel internacional.
“La seguridad, el poder y la dignidad de esta tierra no dependen únicamente del equipamiento y las capacidades militares, más bien, se sustentan en una amplia base de apoyo popular, la fe revolucionaria y el vínculo inquebrantable entre la nación, el liderazgo y las Fuerzas Armadas”, ha señalado.
Esta presencia sostenida de la población se ha consolidado, según el alto mando, como un componente clave de la disuasión estratégica de la República Islámica, transmitiendo un mensaje a Estados Unidos e Israel de que la voluntad política y militar del país permanece inquebrantable.
En el mismo comunicado, se puso de relieve la continuidad ideológica del Estado y el papel del liderazgo en la movilización sostenida de la población, enmarcando este proceso en el fortalecimiento interno y la cohesión nacional.
Finalmente, el general Abdollahi ha llamado a la población a mantener su presencia en el espacio público con el mismo impulso, unidad y vigilancia, al tiempo que ha señalado que las manifestaciones deben continuar hasta que el líder supremo lo disponga, con el fin de garantizar un futuro independiente y soberano para Irán.
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