En un comunicado publicado este martes, el Ministerio de Defensa de Irán ha afirmado que “continuará el proceso de producción y desarrollo de equipos, armamento y sistemas necesarios para las Fuerzas Armadas con mayor fuerza y rapidez”, utilizando “todas las capacidades científicas, industriales y defensivas” del país.
Ha indicado que aprovecharía las capacidades para las Fuerzas Armadas, “de modo que las manos de los combatientes del Islam en la defensa de la seguridad, la independencia y la integridad territorial del país permanezcan siempre poderosas y firmes”.
El Ministerio ha destacado que “continuará de manera seria el camino de fortalecimiento de la capacidad de disuasión y el refuerzo del poder defensivo del país, y no permitirá que los enemigos generen la más mínima perturbación en la seguridad y la autoridad del Irán islámico”.
La declaración se produce en medio de las afirmaciones de Estados Unidos y del régimen israelí de que sus ataques durante la agresión no provocada del 28 de febrero —que concluyó con un alto el fuego a principios de abril— infligieron pérdidas significativas a las capacidades militares y de defensa de Irán.
Las autoridades iraníes han rechazado dichas afirmaciones, señalando que el país dispone de abundantes reservas de misiles y drones para hacer frente a cualquier nueva agresión contra su territorio.
Asimismo, los expertos señalan que la industria de defensa de fabricación nacional de Irán ha permitido al país crear una importante capacidad de disuasión, a pesar de años de sanciones extranjeras destinadas a impedir su acceso a tecnologías foráneas.
Los misiles y drones de fabricación iraní infligieron graves pérdidas a bases militares estadounidenses en la región de Asia Occidental y a objetivos dentro de los territorios ocupados por el régimen israelí durante la agresión de febrero.
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