• El portaaviones de USS Abraham Lincoln y otros buques de guerra de la Armada de EE.UU. navegando en formación durante un ejercicio en el mar de Japón.
Publicada: lunes, 26 de enero de 2026 19:04
Actualizada: lunes, 26 de enero de 2026 19:33

Ante el arribo de un portaviones de EE.UU. al Golfo Pérsico, un militar iraní avisa que esta presencia no es disuasoria, sino que se convierte en “objetivo accesible”.

Un alto funcionario militar del Cuartel General de Jatam al-Anbiya de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ha advertido que cualquier amenaza a la seguridad nacional de Irán está siendo monitoreada de cerca, la decisión apropiada se tomará en el momento apropiado y la plena responsabilidad por cualquier consecuencia no deseada recae en el provocador.

Según ha publicado este lunes la agencia de noticias IRIB, un alto funcionario militar del Cuartel General de Jatam al-Anbiya ha hecho un pronunciamiento contundente ante la exageración mediática y las recientes declaraciones amenazantes de funcionarios militares estadounidenses e israelíes, incluido el envío de un portaviones y equipo militar estadounidense a la región, para un presunto ataque a Irán.

“Las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán no monitorean los movimientos de los enemigos solo en la fase de acción, sino que la formación y los signos iniciales de cualquier amenaza a la seguridad nacional del país son monitoreados de cerca y, con base en evaluaciones de campo, se tomará la decisión apropiada en el momento apropiado”, se lee en la nota.

El militar iraní ha señalado que “la idea de implementar una supuesta operación limitada, rápida y limpia contra Irán es resultado de estimaciones incorrectas y una comprensión incompleta de las capacidades defensivas y ofensivas de la República Islámica. Cualquier escenario diseñado con base en la sorpresa o el control del alcance del conflicto quedará fuera del control de sus diseñadores en las etapas iniciales”, ha asegurado.

 

Refiriéndose a la creciente presencia de portaaviones y equipo militar estadounidense en la región, este alto oficial militar ha dicho que “el entorno marítimo que rodea a Irán es un entorno local bien conocido y está completamente bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica; la concentración y acumulación de fuerzas y equipos extrarregionales en dicho entorno no será un factor disuasorio, sino que aumentará su vulnerabilidad y los convertirá en objetivos accesibles”.

“En los últimos años, la República Islámica de Irán, apoyándose en sus capacidades marítimas autóctonas, su doctrina de defensa asimétrica y sus capacidades geopolíticas únicas, ha configurado las ecuaciones militares en el Golfo Pérsico y el mar de Omán de tal manera que ninguna fuerza agresora pueda considerar garantizada la seguridad de sus fuerzas y bases”, ha recordado.

En alusión a algunas declaraciones intervencionistas sobre los acontecimientos internos y el sistema político iraní, este oficial militar ha enfatizado que “experiencias previas han demostrado que los intentos de influir en los asuntos internos o dañar la estructura política de la República Islámica de Irán, ya sea mediante presión política y económica o mediante amenazas militares y operaciones psicológicas, siempre han fracasado, y este camino erróneo no traerá ningún resultado para sus diseñadores en el futuro”.

Ha advertido de que “la República Islámica de Irán no iniciará ninguna guerra, pero no permitirá que ninguna amenaza a la seguridad nacional del país llegue a la fase de acción, ni siquiera en las primeras etapas de su formación. La plena responsabilidad de cualquier consecuencia imprevista recae directamente sobre las partes que ponen en peligro la estabilidad de toda la región, ya sea mediante su presencia provocadora e intervencionista o mediante su apoyo directo e indirecto”, ha concluido.

El pronunciamiento del militar de Jatam al-Anbiya iraní se produce un contexto de escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con recurrir a la fuerza militar contra la República Islámica.

Entretanto, ciertos informes han anunciado que el portaviones USS Abraham Lincoln de la Armada estadounidense y los buques de guerra que lo acompañaban arribaron este domingo en la zona. Trump ya había declarado que la medida es preventiva, señalando que “preferiría que no pasara nada”.

Diversos funcionarios militares y políticos iraníes han advertido que, ante cualquier intento de agresión, las Fuerzas Armadas de Irán responderán con fuerza, sin dejar ninguna zona segura.

Cabe recordar que Estados Unidos, secundando a su aliado Israel, atacó el territorio iraní el pasado junio. Irán respondió con cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor base militar estadounidense en Asia Occidental. El 24 de junio, Irán, mediante sus exitosas operaciones, logró detener el asalto ilegal, imponiendo un alto el fuego a los agresores.

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