Park Geun-hye ha anunciado que Seúl está trabajando con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para poder adoptar una resolución enérgica con el fin de sancionar a Pyongyang y "hacer que cambie su curso".
La prueba nuclear de Corea del Norte es un desafío inaceptable para la paz y la seguridad en el noreste de Asia y en el mundo", ha declarado Park en un discurso anual televisado el miércoles.
Asimismo, Park ha pedido a China y a la comunidad internacional que endurezcan las sanciones adoptadas contra Corea del Norte, insistiendo en que los países deben responder a la reciente prueba norcoreana de una bomba de hidrógeno en una manera diferente a la del pasado.
"La prueba nuclear de Corea del Norte es un desafío inaceptable para la paz y la seguridad en el noreste de Asia y en el mundo", ha declarado Park en un discurso anual televisado el miércoles.
Igualmente, la presidenta ha destacado el papel de China en las presiones a Corea del Norte, ya que Pekín es el principal aliado y apoyo económico de Pyongyang.
En este mismo contexto, ha considerado que China es consciente de que si no se logra hacer frente al Norte, no se podrá evitar un quinto o un sexto ensayo nuclear por de su vecino septentrional.
De igual manera, Park ha asegurado que su país negociará con EE.UU. y sus aliados nuevas "sanciones punitivas" contra Corea del Norte.
Las declaraciones de Park han tenido lugar horas después de que los legisladores estadounidenses aprobaran por mayoría imponer nuevas sanciones económicas contra Corea del Norte.
Sin embargo, el líder norcoreano, Kim Jong-un, llamó el martes a los desarrolladores de la bomba de hidrógeno a seguir con sus investigaciones en el marco de la “autodefensa” del país.
Seúl, por otra parte, tras el cuarto ensayo nuclear de Pyongyang que “busca hacer frente a la hostilidad de EE.UU.", anunció que difundirá de nuevo mensajes propagandísticos mediante altavoces en la frontera con Corea del Norte.
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