• Uno de los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Pastor Alape (drcha) junto al jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez (izqda).
Publicada: lunes, 7 de diciembre de 2015 17:51
Actualizada: lunes, 7 de diciembre de 2015 19:15

Una delegación de las FARC viajó al municipio de Bojayá, oeste de Colombia, para disculparse ante las víctimas de una masacre cometida por los guerrilleros en una iglesia en 2002.

Un grupo de representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), encabezado por el comandante Pastor Alape, arribó el domingo en Bojayá, en el departamento del Chocó (oeste), donde ocurrió la tragedia.

Por conmovedora tragedia de Bojayá se ha pedido perdón. No se trató de un acto obligado, sino de una decisión libérrima del corazón”, destacó el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez.

"En Bojayá se abona el terreno de la reconciliación para la paz", escribió en su cuenta de Twitter Alape, quien forma parte de los negociadores presentes en La Habana, capital de Cuba, donde se celebran las conversaciones de paz con el Gobierno de Bogotá desde 2012.

Pastor Alape, uno de los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

 

Por su parte, el Comité por los Derechos de las víctimas de Bojayá anunció que tiene previsto realizar un "acto de reconocimiento de responsabilidad" por la masacre ocurrida el 2 de mayo de 2002, en la que al menos 79 personas, entre ellos 49 menores murieron, y más de 100 resultaron heridas.

En este sentido, el comité afirmó en un comunicado que el acto de la delegación de la guerrilla fue de carácter privado "por su solemnidad y por respeto al dolor de las víctimas".

El jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, a su vez, apuntó en su cuenta en Twitter que el acto de ofrecer disculpas a las víctimas de la masacre en Bojayá fue un acto humanitario y de corazón.

“Por conmovedora tragedia de Bojayá se ha pedido perdón. No se trató de un acto obligado, sino de una decisión libérrima del corazón”, destacó.

La visita del domingo se realizó después de que las FARC ofrecieran el diciembre del año pasado disculpas ante una delegación de víctimas de Bojayá que viajó a La Habana.

Se trata de una de las peores masacres del conflicto colombiano. Las FARC dispararon un proyectil artesanal que cayó en la iglesia, donde se habían refugiado los pobladores, tras lo cual 6000 civiles se convirtieron en desplazados.

El Gobierno colombiano y las FARC avanzan sus diálogos para acabar con un conflicto armado de más de medio siglo. Entre los pasos más recientes en esta vía, el 28 de octubre, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, propuso declarar una tregua bilateral a partir del próximo 1 de enero, y las FARC sugirieron adelantarla al próximo 16 de diciembre.

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