• Científicos encuentran un número significativo de neuronas de nuevo desarrollo presente en el tejido del hipocampo de los mayores.
Publicada: sábado, 25 de mayo de 2019 17:09
Actualizada: sábado, 25 de mayo de 2019 18:03

Las neuronas continúan formándose hasta después de los 90 años y en personas con deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer.

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Illinois en Chicago (Estados Unidos), publicado en la revista científica Cell Stem Cell, cuestiona la idea de que las neuronas solo se desarrollan hasta la mediana edad.

Los resultados de este estudio muestran por primera vez la evidencia de un número significativo de células madre neuronales y neuronas de nuevo desarrollo presente en el tejido del hipocampo de los mayores, incluyendo aquellas con trastornos que afectan al hipocampo, que está involucrado en la formación de memoria y en el aprendizaje.

“Hay neurogénesis activa en el hipocampo de los adultos mayores hasta bien entrada la década de los 90. Lo interesante es que también vimos algunas neuronas nuevas en los cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo”, indica Orly Lazarov, el líder del estudio.

Hay neurogénesis activa en el hipocampo de los adultos mayores hasta bien entrada la década de los 90. Lo interesante es que también vimos algunas neuronas nuevas en los cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo”, indica Orly Lazarov, el líder del estudio.

 

A su juicio, los niveles más bajos de neurogénesis en el hipocampo están asociados con síntomas de declive cognitivo y reducción de la plasticidad sináptica más que con el grado de patología en el cerebro.

“En los cerebros de personas sin deterioro cognitivo que obtuvieron buenos resultados en las pruebas de función cognitiva, estas personas tendían a tener niveles más altos de desarrollo neural nuevo en el momento de su muerte, independientemente de su nivel de patología. La mezcla de los efectos de la patología y la neurogénesis es compleja y no entendemos exactamente cómo se interconectan, pero claramente hay mucha variación entre personas”, argumentó el científico.

Los expertos esperan que el hallazgo ayude a retrasar o prevenir el declive cognitivo en los adultos mayores, sobre todo cuando se inicia, que es cuando las intervenciones pueden ser más efectivas.

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