Rusia y China son ahora más que vecinos: socios profundamente integrados, afirma el viceprimer ministro ruso, Dimitry Rogozin.
Últimamente, China y Rusia están cerrando un número de acuerdos destinados a fortalecer sus lazos militares, financieros y políticos, según destaca un informe publicado el domingo por la agencia rusa de noticias Sputnik.
El más reciente de estos acercamientos estratégicos fue el anuncio del primer ejercicio naval conjunto en el mar Mediterráneo. El portavoz del Ministerio de Defensa de China, Geng Yansheng, lo dio a conocer el jueves precisando que se realizará a mediados de mayo.
El objetivo de la maniobra es profundizar la amistosa cooperación bilateral y reforzar la capacidad de combate de los dos países con el fin de resistir ante posibles amenazas a la seguridad marítima.
Rusia y China son ahora más que vecinos: “socios profundamente integrados”, afirmó la semana pasada el viceprimer ministro ruso, Dimitry Rogozin a los periodistas durante un viaje a la ciudad china de Hangzhóu (este).

La expansión de los vínculos ha ido más allá, hasta tal punto que China se ha convertido en el “socio principal” del país euroasiático al integrarse en el programa ruso para establecer una estación científica en la luna para el 2024.
Del mismo modo, Rusia será uno de los mayores inversores extranjeros en el banco multilateral propuesto por China: El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés).
Según distintos analistas, las cooperaciones entre Moscú y Pekín seguirán aumentando en una serie de terrenos clave.
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