De acuerdo con los medios, la revista de investigación brasileña Veja tuvo acceso a esas declaraciones, de las cuales ya había publicado varios fragmentos en la edición de abril, y ahora decidió plasmar todos los detalles de la polémica y reveladora confesión en un artículo titulado "Es su turno".

El empresario brasileño Leo Pinheiro, operador de la constructora OAS, reveló a las autoridades que investigan el mayor escándalo de corrupción estatal del que se tiene memoria en Brasil, entre otros temas, la participación de Lula en este entramado de sobornos y blanqueo de dinero y sobre cómo su hijo Lulinha se hizo millonario.
Habló, también, sobre la forma en que el exmandatario se hizo propietario de tres departamentos en el edificio Solaris, en Guarujá, en Sao Paulo, que construyó la empresa OAS tras la quiebra en 2006 de Bancoop.
En su delación, incluyó un episodio en el que Lula le encargó juntar dinero y pagarle al marido de Rosemary Noronha, amante del exmandatario que amenazó con contar todo sobre los planes del Partido de los Trabajadores (PT).

En su edición digital, Veja publicó un anticipo del artículo que saldrá a la venta el próximo 29 de julio:
"Leo y Lula son buenos amigos. Más que una amistad, estuvieron unidos por intereses comunes. Leo era operador de la constructora OAS, en Brasilia. Lula fue presidente de Brasil y operado por la OAS. En el lenguaje de los arreglos de poder basados en el intercambio de favores, operar significa, en buen portugués, comprar. Ahora el operador y el operado enfrentan circunstancias amargas".
Agrega que "el operador estuvo, hasta hace poco, detenido en una prisión en Curitiba. Bajo arresto domiciliario, sigue enterrado hasta el cuello por presuntos delitos que le pueden conducir a pasar decenas de años tras las rejas. Tiene miedo, pero está en libertad".
"Amigo y confidente de Lula, el ex presidente de la constructora OAS autorizó a sus abogados que negocien con los fiscales federales un convenio de colaboración. Las conversaciones están en curso y sobre la mesa. El miedo de volver a la cárcel, después de pasar seis meses atrapado en Curitiba, lo hizo prometer que proporcionaría evidencia de que Lula patrocinó el esquema de corrupción en Petrobras. El ejecutivo de OAS está dispuesto a explicar cómo el ex presidente se benefició del dinero público robado de Petrobras", según la revista.
Lula sale al paso
El que fuera presidente de Brasil entre 2003 y 2010, en un evento con sindicatos celebrado Santo André, región metropolitana de Sao Paulo, enfatizó que la izquierda de su país está siendo "perseguida" y la comparó con la "criminalización" que los nazis hicieron con los judíos:
"Estoy cansado del tipo de persecución y la criminalización que intentan hacer con la izquierda de este país. Parecen los nazis criminalizando al pueblo judío y los romanos criminalizando a los cristianos", evocó el sábado.
El exmandatario señaló estar cansado de las "mentiras y la inmoralidad", así como de las agresiones cometidas por una parte de la población contra su sucesora y ahijada política, Dilma Rousseff.
Esta semana, los abogados del expresidente pidieron la anulación de la investigación que fue abierta con el objetivo de determinar si Lula incurrió en el delito de tráfico de influencias para favorecer a una constructora y que se investigue al fiscal Valtan Timbó Mendes Furtado responsable por la acción.
El sonado caso de la empresa estatal Petrobras ha hecho rodar cabezas si bien Lula no está siendo investigado en el caso Petrobras, ya han sido detenidos algunos dirigentes políticos cercanos, entre ellos Joao Vaccari, el extesorero del gobernante PT, fundado por Lula.
El popular exmandatario salió airoso del escándalo de pago de sobornos a parlamentarios y financiación ilegal de campañas destapado en 2005, durante su primer mandato, y por el que fueron condenados 25 políticos y empresarios.
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