• El presidente de Bolivia, Evo Morales (izda.), y el embajador boliviano ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), Sacha Llorenti.
Publicada: jueves, 2 de marzo de 2017 3:08

Bolivia felicitó el miércoles el veto en el CSNU a un régimen de sanciones al Gobierno sirio por el presunto uso de armas químicas.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, saludó, a través de su cuenta en Twitter, la decisión de los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), que “evitaron su politización y allanaron el camino para la paz en Siria”.

Por su parte, el embajador boliviano ante el CSNU, Sacha Llorenti, dijo que la decisión de Rusia y China de vetar un proyecto de resolución con un régimen de sanciones al Gobierno de Siria, por el presunto uso de armas químicas, responde a la política coherente de Bolivia.

Llorenti informó que, durante la sesión, Bolivia reiteró su compromiso de defensa de los principios de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para buscar la paz y evitar atropellos en contra de los pueblos, en este caso Siria.

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia pretendían imponer sanciones a un grupo de personas y empresas sirias sin contar siquiera con una lista de las mismas en el informe de la ONU.

Llorenti justificó la posición boliviana, contraria a dicha resolución, por considerar que la misma no buscaba la paz en este país, sino una intervención política.

El diplomático reiteró, además, el "más enérgico y absoluto rechazo" del Gobierno boliviano al uso de armas químicas “donde quiera que se haya cometido”, pero justificó, por defectos de forma y razones políticas, la decisión de votar en contra al considerar que la propuesta de resolución “pone en riesgo el cese el fuego”.

Por último, señaló que los patrocinadores del documento utilizaron el llamado Mecanismo de Investigación Conjunta de Naciones Unidas con el único fin de culpar a Damasco de la utilización de armas químicas y valerse de tal argumento para derrocar al Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad.

Siria aceptó en septiembre de 2013 la iniciativa rusa de poner su arsenal de armas químicas bajo “control internacional” para su posterior destrucción. En diciembre de ese mismo año, solicitó voluntariamente su adhesión a la Convención sobre las Armas Químicas, convirtiéndose en el Estado miembro número 190 de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

Damasco siempre ha rechazado las acusaciones de países y organismos occidentales que tratan de vincular a su Ejército con el uso de armas químicas y además ha presentado en reiteradas ocasiones evidencias del uso de este tipo de armamentos por parte de los grupos armados y extremistas.

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