• Sayee Al-Wadaei es esposado por la policía fuera de Downing Street, Londres, 2016.
Publicada: sábado, 24 de marzo de 2018 23:53
Actualizada: domingo, 25 de marzo de 2018 2:06

El prominente defensor de los derechos humanos bahreiní Sayed Ahmed Al-Wadaei, exiliado en el Reino Unido desde 2012, ha denunciado este sábado que el régimen de Manama hostiga a su esposa y su abuela con el fin de silenciar sus denuncias sobre los abusos en el país árabe.

Al-Wadaei, director del Instituto por los Derechos y la Democracia de Bahréin (BIRD, por sus siglas en inglés), ha explicado a la agencia de noticias británica Reuters, que la persecución contra sus parientes cercanos busca silenciar a voces críticas contra la monarquía como la suya. “Esta escalada contra mi familia no es coincidencia”, asegura.

Ante la pregunta de si cree que están intentando amordazarle, ha respondido que “por supuesto”. “Mi esposa ha sido golpeada, maltratada y amenazada con que irían a por mi familia para castigarme”, agrega.

El miércoles, un tribunal bahreiní condenó a dos meses de cárcel a la esposa de Al-Wadaei, Duaa, por “insultar” a las instituciones del Estado cuando era interrogada, después de que ella y su hijo fueran detenidos cuando iban a salir del aeropuerto de Bahréin en 2016.

Duaa denunció que fue maltratada físicamente durante el interrogatorio, acusaciones que las autoridades niegan.

Mi esposa ha sido golpeada, maltratada y amenazada (por las autoridades bahreiníes) con que irían a por mi familia para castigarme”, ha explicado el activista bahreiní y defensor de los derechos humanos Sayed Ahmed Al-Wadaei.

 

El activista también dijo que su suegra, Hayer Mansur Hasan, comenzó una huelga de hambre el martes para protestar contra las presuntas restricciones a su privacidad y el control de llamadas telefónicas. .

Mansur Hasan, que dos días después de iniciar su huelga de hambre fue trasladada a un hospital del Ministerio del Interior, fue condenada a tres años de prisión el pasado octubre por preparar una bomba falsa para engañar a la Policía. Ella negó los cargos.

El 14 de febrero de 2011, los bahreiníes dieron inicio a masivas protestas pacíficas en reclamo de reformas políticas, pero el régimen de Al Jalifa, con el apoyo de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), acabaron sofocando violentamente este levantamiento popular.

El régimen de Manama responde con medidas represivas a las denuncias de los activistas y somete a  juicios sumarios a los opositores, afirman diversos grupos pro derechos humanos, entre ellos, la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

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