• Australia dispara con éxito un misil desde el sur de su territorio, 18 de mayo de 2016.
Publicada: domingo, 4 de abril de 2021 10:10

Con los ojos puestos en China, Australia tiene programado establecer una empresa nacional destinada a producir armas guiadas de manera independiente.

El Departamento de Defensa australiano, ahora, comenzará a seleccionar un socio estratégico industrial para impulsar el proyecto que busca potenciar la capacidad del país para producir misiles y otras armas en nombre del gobierno, según recoge este domingo el portal hongkonés Asia Times.

La creciente tensión con China en el océano Pacífico y la coyuntura registrada en torno a la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, han aumentado la determinación de Canberra para mejorar su capacidad defensiva.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, anunciará el plan de su Ejecutivo en un discurso el próximo miércoles en Adelaida. Anteriormente, el premier había defendido el proyecto, al que ha considerado como “esencial para preservar la seguridad de los australianos”, y destacó que crearía miles de puestos de trabajo.

“Como ha demostrado la pandemia de la COVID-19, tener la capacidad de autosuficiencia, ya sea en el desarrollo de vacunas o en la defensa de Australia, es vital para cumplir con nuestros propios requisitos en un entorno global cambiante”, agregó Morrison.

 

Por su parte, Peter Dutton, el nuevo ministro de Defensa, dijo que Canberra trabajaría en estrecha colaboración con Estados Unidos para asegurarse de que su empresa de defensa soberana pueda satisfacer tanto las necesidades del país como las de “su socio militar más importante”, es decir Washington.

El Instituto Australiano de Política Estratégica, un grupo de expertos en defensa, estima que Australia gastará 100 000 millones de dólares en los próximos 20 años en la compra de misiles y armas guiadas.

China y Australia están enzarzadas en un pulso geopolítico en el océano Pacífico que tiene implicaciones globales.

El gigante asiático denuncia los actos provocativos del país oceánico en el disputado mar de la China Meridional, incluidos los ejercicios militares conjuntos que lleva a cabo con EE.UU. cerca de sus aguas territoriales. Por su parte, Australia ve como un peligro para su soberanía la creciente influencia de Pekín en el Pacífico Sur, es decir en pequeños Estados como Fiji y Vanuatu.

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