• El ministro de asuntos militares israelí, Israel katz (izda.) y el jefe del estado mayor del ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir
Publicada: lunes, 3 de agosto de 2026 3:18

El ministro de asuntos militares israelí ha anunciado la destitución del comandante del mando central del ejército, pero las fuerzas armadas desobedecieron la orden.

Mientras el ministro de asuntos militares del régimen sionista, Israel Katz, anunció la destitución del comandante del mando central del ejército, Avi Bluth, las fuerzas armadas israelíes desobedecieron la orden y subrayaron que Katz no tiene autoridad alguna para tomar una decisión de ese tipo.

El ejército israelí anunció que el jefe del estado mayor del ejército, el teniente general Eyal Zamir, no tiene intención, por el momento, de sustituir al comandante del mando central del ejército.

El ejército subrayó en un comunicado que el ministro de asuntos militares carece de autoridad legal para destituir al comandante del mando central y que el anuncio de esta decisión se realizó además sin coordinación con el jefe del estado mayor.

El comunicado ha indicado que “el jefe del estado mayor no tiene intención, en este momento crítico, de cambiar a los comandantes que ocupan puestos clave, y cualquier decisión al respecto, en caso de ser adoptada, será tomada exclusivamente por el jefe del estado mayor y de conformidad con los procedimientos legales establecidos”.

El ejército israelí también respaldó el desempeño de Avi Bluth y afirmó que este “ejerce la comandancia del mando central en circunstancias complejas, con profesionalidad, valentía y compromiso, y goza de la plena confianza del ejército”.

Esta postura se hizo pública después de que Katz criticara a Bluth durante un programa de televisión en directo.

Katz anunció en una entrevista en el canal 14 que el general de división Dudu Bar Kalifa sustituirá a Bluth al frente del mando central. El ministro alegó que el nombramiento se realizó por recomendación del jefe del estado mayor.

El anuncio de la sustitución de Bluth se produjo antes de lo previsto, ya que este asumió el cargo apenas en julio de 2024. Su predecesor, Yehuda Fuchs, ocupó el puesto durante tres años.

Katz hizo el anuncio después de que Bluth cuestionara la semana pasada la decisión del ministro relativa a una orden sobre Tal Yanon Dardik, el sospechoso acusado de abusar de palestinos.

“El general debe tener en cuenta nuestra política, aunque la autoridad le corresponda a él”, afirmó Katz.

Al mismo tiempo, dirigentes de la oposición al gabinete del régimen israelí condenaron enérgicamente la medida adoptada por el ministro de asuntos militares israelí. Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar y exjefe del estado mayor del ejército, calificó la medida de “un punto de inflexión sin precedentes y peligroso en las relaciones entre las instituciones políticas y militares” y declaró que “Israel no es propiedad privada de nadie y el ejército no es una herramienta para las rivalidades políticas y electorales”.

Eisenkot también consideró que el actual gabinete “carece de competencia para garantizar la seguridad de Israel” y afirmó que pronto será sustituido por “un liderazgo responsable y competente”.

El diario Yedioth Ahronoth calificó esta disputa como la tensión política más grave entre ambas instituciones en los últimos años y escribió que la medida constituye “uno de los enfrentamientos públicos más graves de los últimos años” entre el ministro de asuntos militares y el mando del ejército israelí, una disputa que se produce en medio de la persistencia de las tensiones de seguridad y a las puertas de las elecciones internas del partido Likud, y que ha dejado al descubierto la brecha entre el liderazgo político y los altos mandos militares.

La oficina del primer ministro del régimen sionista, Benjamín Netanyahu, aún no se ha pronunciado sobre esta crisis.

El comandante del mando central del ejército israelí advirtió el pasado mes de julio sobre el creciente peligro que representan los ataques de los ocupantes contra los palestinos en la Cisjordania ocupada, afirmando que “el terrorismo judío amenaza la seguridad de todos”.

hnb