Según el estudio, conforme publicaron varios medios el viernes, el 34 % de las víctimas tenía entre 31 y 50 años, el 33 % entre 19 y 30 años y el 17 % no llegaba a los 18. Uno de los puntos que resalta el informe es la incidencia en casos de menores de muy corta de edad, incluso de menos de cuatro años.
Con respecto a las víctimas colaterales, el documento indica que una gran cantidad de menores de edad se quedó huérfano y que nueve de las mujeres asesinadas estaban embarazadas.
En cuanto a las estadísticas por zonas, se registraron femicidios en todo el país, salvo en la provincia de La Pampa y Río Negro. La mayor cantidad de casos, 119, se produjo en Buenos Aires, capital argentina. Le sigue Córdoba con 26, Salta y Santa Fé con 24, y Santiago del Estero con 19.
Detalla también que los crímenes ocurrieron en el entorno familiar de la mujer y los asesinos utilizaron armas de fuego o cuchillos, aunque también se registró un alto porcentaje de casos en donde las víctimas fueron golpeadas o estranguladas. Del total, hubo 16 mujeres quemadas, 12 degolladas y al menos 10 descuartizadas.
Sobre la existencia de denuncias previas, la investigación releva que al menos el 16,2 % de las víctimas había presentado una. En cambio, el 32,7 % no.
El Observatorio de Femicidios subraya en su documento que “redoblará sus esfuerzos para que todas las herramientas legales que tiene a su alcance y los compromisos internacionales que ha asumido, se conjuguen”.
Los argentinos participan en movilizaciones masivas para denunciar la violencia contra las mujeres y la falta de atención de las autoridades, incluido el propio presidente del país, Mauricio Macri. Muchas de las protestas fueron organizadas por la campaña internacional “Ni Una Menos” y está prevista una convocatoria para el próximo 8 de marzo.
ncl/ctl/fmk/mkh
