“La seguridad de la región se logra mediante el fin de la intervención y la retirada de Estados Unidos de la región, el respeto a la soberanía de los países y la aceptación de las nuevas realidades geopolíticas, no bajo el paraguas militar de Estados Unidos”, ha recalcado este jueves el vicecanciller de Irán para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X.
El diplomático iraní ha sostenido que las recientes reuniones militares en Baréin no pueden establecer un nuevo orden jurídico ni un sistema de seguridad para el Golfo Pérsico.
Irán: Ormuz está bajo la autoridad de Irán, no del CENTCOM
— HispanTV (@Nexo_Latino) July 2, 2026
El vicecanciller de Irán, Kazem Qaribabadi, afirma que el estrecho de Ormuz está bajo la autoridad de Irán, no del CENTCOM y sostiene que la seguridad regional depende de la retirada de EEUU y del respeto a la soberanía. pic.twitter.com/tRhclePe4C
Estas declaraciones se producen después de que Centcom informó el miércoles que su comandante, el almirante Brad Cooper, presidió en Manama (Baréin) un diálogo de seguridad con las Fuerzas de Defensa de Baréin, en el que participaron representantes militares de doce países. El encuentro reunió a oficiales de Baréin, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
Según el comunicado, durante la reunión los participantes abordaron cuestiones de seguridad regional y oportunidades para reforzar la cooperación militar. Asimismo, los líderes expresaron su compromiso con el mantenimiento del “libre flujo del comercio a través del Estrecho de Ormuz”. En este contexto, el almirante Cooper subrayó que las discusiones “reflejaron nuestro compromiso compartido con la seguridad y la estabilidad regional”.
Un elemento destacado del encuentro fue la participación por primera vez de representantes militares de Siria y Líbano en una conferencia de defensa liderada por Estados Unidos en la región, lo que marca un hecho inédito en este tipo de foros de coordinación militar en Asia Occidental.
Tras la agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero, Teherán ha mantenido la supervisión del estrecho de Ormuz, por el que suele transitar aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, y ha emitido directrices sobre los procedimientos que deben seguir los buques para transitar por esta ruta marítima estratégica.
En el marco del acuerdo provisional de 14 puntos alcanzado entre Estados Unidos e Irán el 18 de junio, con la mediación de Pakistán, que busca poner fin al conflicto tras los ataques estadounidenses e israelíes contra territorio iraní, el entendimiento contempla medidas para garantizar el tránsito seguro y sin interrupciones de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante un periodo de 60 días.
Además, el artículo 5 del memorando establece la apertura de conversaciones entre Irán y Omán para definir un futuro esquema de administración del estrecho y de sus servicios marítimos, de acuerdo con el derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados ribereños.
Las autoridades iraníes sostienen que el estrecho de Ormuz se encuentra dentro de las aguas territoriales de Irán y Omán, y han reiterado que la gestión del tráfico marítimo deberá regirse por las disposiciones del acuerdo.
En este contexto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional creó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), encargada de tramitar las solicitudes de tránsito de buques, mientras que Irán y Omán establecieron un grupo de trabajo conjunto para abordar la futura administración y los servicios marítimos, incluidos los costos asociados.
Teherán también ha insistido en que la presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico constituye una fuente de inestabilidad regional.
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